Los perros saben cosas. Cap. 4. Dr. Navarro
—¿Qué recuerdas? —El perro. —¿Y los niños? —No. —¿Ninguno? —Ninguno. —¿Qué sientes cuando intentas recordarlos? —tardo en contestar. —Que no quiero hacerlo. —Eso no es lo que te he preguntado. Me desperté sobresaltada con el libro en las manos y las gafas ladeadas, respiré con fuerza, apagué la luz y volví a dormirme. Imagen creada por IA Me desperté antes de que sonara el despertador. No es que hubiera dormido mal. Es que no había dormido. Hay noches en las que el cuerpo se acuesta, pero la cabeza se queda levantada haciendo guardia. A las siete escuché el coche de Julián. Me asomé a la ventana. Los vi, los dos perros salieron del coche como si hubieran estado esperando aquel momento toda su vida. Abrí la puerta y entraron corriendo. Mastín me golpeó con el hocico en la mano. Alemán dio dos vueltas alrededor de mí y después se tumbó a mis pies. Imagen creada por IA —¡Hola, chicos! Me agaché y los abracé. No suelo abrazar demasiado, ni a las personas ni a los perros, pero el...







