Perros. Relatos clásicos con una mirada canina

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#Perros. Relatos clásicos con una mirada canina

#Variosautores

Ilustración #IratxeLópezdeMunáin

Edita #alma

 

 


 

Sinopsis

 

Los perros han sido protagonistas de las vidas y las obras de numerosos autores a lo largo de la historia de la literatura. Perros inolvidables, con o sin pedigrí, de todos los tamaños, edades, razas y caracteres han protagonizado e inspirado grandes relatos y aventuras.
En la presente antología descubrirás a grandes autores amantes de los canes de la talla de Emilia Pardo Bazán, Virginia Woolf, Jack London, Mark Twain, Lev Tolstoi, Chesterton o Kafka, entre muchos otros.
Esta selección compuesta por relatos y poemas clásicos conmovedores, y también provocadores, sin duda deleitará a los amantes de los perros. Una obra imprescindible para conocer mejor a tu fiel compañero.

 


Opinión

 

¿Por qué se enamoran los humanos de los perros por muy feos que sean?

 

El amor incondicional, nunca juzgan, no nos critican por el trato que reciben ni por los cuidados que les damos y siempre se alegran de vernos. Rubén Darío escribe que quiere un “queredor” que le sonría con el rabo y se alegre con su voz, por eso creo que el ser humano se enamora de un perro, aunque sea tan destartalado y horrible como Feo, en la historia de Sir Hugh Walpole. Estos relatos no son solo para el entretenimiento o para conocer un poco más el estilo del autor si nunca leíste nada de ellos, hay profundidad, por ejemplo, en el relato anterior que se titula Sin corazón, ¿por qué Feo busca a William Thrush? Perciben buenas intenciones, pueden obtener alimento y cobijo. Lo perros son los mejores receptores de las emociones humanas, perciben nuestro enfado, miedo, tristeza, felicidad, sorpresa, disgusto y mucho antes que nosotros, los ataques epilépticos, subidas de azúcar o paros cardiacos, ¿puede existir mayor sintonía que esta entre seres vivos?

                A lo largo de los relatos vas dándote cuenta de su grandeza y lo pequeños que somos los seres humanos, además de darnos cariño y amor, son terapia, mi experiencia me lo ha demostrado durante años. Mark Twain, pienso como él, ellos vienen a este mundo con un propósito bueno y sabio, pero se deben conformar con la vida que les toca y convivir respetando al prójimo, aunque sea cruel y despiadado, ¿hay mayor ángel sobre la tierra? He llorado perdidamente con este cuento, dejé el rescate, después de cuarenta años porque se me rompió el corazón con historias como estas, galgos que dan años de servicio y acaban colgados de los árboles como premio a su fidelidad.

                El vínculo entre el perro y su amo se fija antes de entablar relación, el señor Potts vio más allá de la respuesta patética de Lino, vio su melancolía, hay seres como este humilde e insignificante hombre, que diariamente devuelven la alegría a muchos perros, ¿por qué ellos no pierden la fe en el ser humano?

                Dice más de lo que creéis la relación, siempre sana, que tenemos con nuestros peludos, por ejemplo, el que adopta un perro, la gente de perros es más sociable, la gente de gatos más independiente, dicen que los gatos tienen dueños más intelectuales, ahí lo dejo, ya sabéis que todo estudio tiene sus excepciones. Lo que sí tiene cierto sentido es que solemos elegir en la edad adulta al compañero de la infancia. Yo me crie con un perro bajo la cuna, en mi memoria y anécdotas siempre hay un peludo, no fuimos muy original con los nombres, King1, King 2, no nos gustan las despedidas, herencia de mi madre, luego llegaron, Pecas, Dana, Alma, Fox y Solei, entre ellos muchos otros de acogida, rescatados de la calle. En psicología tener un perro significa fidelidad y servicio, un gato, indiferencia y aislamiento, yo discrepo de las reglas fijas, pero aquí os la dejo.

 


Si tratamos así a estos seres de luz, que no vamos a hacer con nuestros propios congéneres. En fin. Quiero y perdonadme, por ello, hace no mucho leí un artículo, se sigue experimentando por alcanzar una raza de perro salchichas más larga y con las patas más cortas, aunque esto produzca graves problemas de espalda y dificultad en la vida diaria del animal. Creo que no tenemos remedio.

  




Dicen que soy borde, no soy borde, soy alfa. Es una broma muy antigua, casi olvidada. Mi último rescate, mi compañera de monte, mi Solei, el día que me la traje a casa, dejé este mundo de rescate detrás de mí, no he vuelto a mirar. Hice lo que pude, nunca lo suficiente, lo intenté. 





Ser seria no significa ser fría, solo en las distancias cortas se me conoce. Soy sería, evalúo mucho las relaciones, y me sigo equivocando, también las situaciones, y yerro. Ser seria es una herramienta, he sentido demasiado, mi empatía rozó la patología, quizá no lo creáis, sentí desamparado y vulnerabilidad antes situaciones vividas, por eso soy seria.  





No me rio mucho, pero siempre sonrío.

























Normal que a muchas editoriales no les guste mis impresiones,  normal, pero para mí la lectura es mucho más que la historia que narra, es sacarla y hacerla mía. 

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