El origen de las especies de Charles Darwin
El orígen de las especies de Charles Darwin
El orígen de las especies es el fundamento de la teoría de la evolución. En esta obra Charles Darwin describe el mecanismo de la selección natural como explicación para el origen de las especies. Según su teoría, la naturaleza selecciona a las poblaciones más aptas para la supervivencia en determinado ambiente y descarta a las menos aptas.
¡Qué cierre de enero tan espectacular!
¿Por qué NO puedo puntuar a Darwin con estrellas?
He terminado mi #LecturaEnVivo de El origen de las especies y la
conclusión es clara: hay libros que no admiten juicios simplificados. Puntuar a
Darwin con 3, 4 o 5 estrellas es, sencillamente, una arrogancia. ¿Por qué hay que
leerlo hoy? La cura contra la soberbia, Darwin no ofrece certezas absolutas,
sino el peso acumulado de la evidencia. Nos enseña a dudar, a observar las
orejas caídas de los animales domésticos y a entender que la diversidad no
niega el origen común. Como le contestó al señor Mivart sobre el cuello de la
jirafa: la selección natural no es un diseño previo ni un destino, es historia
acumulada. No explica por qué ocurre un hecho, sino las circunstancias que lo
hicieron posible. El instinto y el engaño. Desde el huevo del cuco hasta el estímulo
supernormal. Somos biología reaccionando al entorno.
Más allá de la faja típica del libro, os dejo abajo a qué me refiero y es algo que
demuestra quién leyó esta obra y quién no, Darwin no se lee para ser evaluado,
se lee para ser pensado. Es una obra de valor incalculable que cambió nuestra
escala en el mundo. Si te atreves a leerle, entenderás quién eres.
Y ahora os dejo mis impresiones, muy resumidas, que luego del trabajo de una se aprovechan otros.
#Lecturaenvivo (Diario en tiempo real). Empezamos en diciembre, pero Darwin se queda a pasar las uvas conmigo. No busco la reseña académica, busco capturar el proceso: qué me dice hoy Darwin mientras el mundo sigue girando. Es una lectura subjetiva, marginal y en constante evolución.
Empecemos, como siempre, frase e impresión...
«Pues sé perfectamente que apenas se discute en este volumen un solo punto acerca del cual no puedan aducirse hechos que con frecuencia llevan aparentemente a conclusiones diametralmente opuestas a las que yo he llegado...»
Sin embargo, una consideración imparcial de todo el conjunto de hechos no puede menos de inclinar el ánimo a favor de sus conclusiones. Darwin, prudente, consciente de la controversia y apelando no a la certeza absoluta, sino al peso acumulado de la evidencia.
No es posible nombrar un solo animal doméstico que no tenga las orejas caídas en algún país. Y parece probable la observación sugerida de que el abatimiento se debe al desuso de los músculos de las orejas por tratarse de animales que rara vez se alarman en demasía.
Esta relacionado con la ley de uso y desuso.
Pequeño parón por las navidades, en breve continúo. ¡ Felices Fiestas 🎄!
Por grandes que sean las diferencias entre las razas de palomas, estoy firmemente convencido de que la opinión generalmente aceptada por los naturalistas es acertada: todas descienden de la paloma común o bravía.
Charles Darwin estudió la paloma al igual que lo hizo con el pinzón y la tortuga. Una observación sencilla que encierra una idea radical: la diversidad no niega el origen común. Darwin no habla solo de palomas, sino de cómo las diferencias visibles pueden hacernos olvidar lo esencial: aquello que compartimos.
Es más, cuando se cruzan ejemplares pertenecientes a dos o más razas distintas, sin que ninguna de ellas sea azul ni porte alguno de los rasgos mencionados, la descendencia mestiza parece especialmente proclive a manifestarlos de manera inesperada. Rasgos ausentes en los progenitores emergen de pronto, como si hubieran permanecido latentes, aguardando la combinación adecuada.
Resulta inevitable preguntarse qué habría sucedido si Darwin y Mendel, el de los guisantes, hubieran coincidido en un café y hubieran conversado sobre estos fenómenos. Tal vez la biología habría avanzado décadas en una sola tarde; o tal vez no, porque incluso las ideas más fecundas necesitan su tiempo, y el conocimiento, como la herencia, también obedece a leyes que no siempre se revelan de inmediato.
Uno de los rasgos más notables de las razas domésticas es que en ellas la adaptación no se produce en beneficio propio del animal o de la planta, sino al servicio de la utilidad —o incluso del capricho— del hombre. No podemos suponer que todas las estirpes surgieran de manera repentina, ya perfectas y plenamente funcionales, tal como hoy las contemplamos. De hecho, en muchos casos sabemos que su historia fue muy distinta.
La clave reside en la capacidad humana para ejercer una selección acumulativa. La naturaleza genera variaciones sucesivas, pequeñas y dispersas; el hombre las observa, las retiene y las concentra en determinadas direcciones que le resultan útiles. Así, lo que en origen es variación espontánea acaba convirtiéndose, con el tiempo, en rasgo estable.
La teoría de Darwin supuso una ruptura decisiva con el fijismo, al sustituir la idea de especies inmutables por la de poblaciones cambiantes, moldeadas por la variación y la selección a lo largo del tiempo. Es importante matizar que Darwin no fue el primero en cuestionar el fijismo (Lamarck ya lo había hecho), pero sí fue quien ofreció un mecanismo sólido y naturalista para explicar el cambio evolutivo, sin recurrir a causas finalistas o sobrenaturales.
Las causas que frenan la tendencia natural de cada especie a crecer en el número son muy oscuras, considerándose la especie más vigorosa. Cuanto más individuos produzca, más tenderá a aumentan. Desconocemos cuáles son exactamente estos frenos incluso en un solo caso particular.
Darwin supo reconocer las diferencias entre las especies, intuyó por qué algunas prosperaban mientras otras desaparecían, aunque todavía se encontraba a medio camino de una explicación completa.
El señor Mivart, ¿por qué solo la jirafa desarrolló ese cuello si era tan ventajoso? ¿Qué pasa con la selección natural? Y Darwin contesta, Pero esperar una respuesta clara para esta pregunta es tan poco razonable como esperarla acerca de por qué un acontecimiento de la historia de la humanidad no ocurrió en un país mientras que sí lo hizo en otro. No contesta con una respuesta cerrada ni definitiva, sino con un marco de comprensión. Muestra que las diferencias no obedecen a una causa única ni a un designio previo, sino a la acumulación lenta de variaciones, a la presión constante del entorno y al peso del tiempo.
No explica por qué un rasgo concreto surge en un individuo determinado del mismo modo que la historia no explica por qué un acontecimiento ocurre en un país y no en otro. Explica, en cambio, las condiciones que lo hacen posible. La selección natural no responde al “por qué”, sino al “cómo” y “bajo qué circunstancias”.
El instinto. Todos sabemos a qué nos referimos al decir que el instinto empuja al cuco a mudarse y a poner sus huevos en los nidos de otras aves. ¿Por qué no se dan cuenta los padres adoptivos que esas crías de los cucos no son suya y los alimentan? ¿Son cegatos? 🤣😂🤣 Por una cosa que se llama estímulo supernormal, solo ven una boca pidiendo y meten larvas, instinto... El huevo del cuco imita tamaño, color y patrón de los huevos del huésped. Pero incluso cuando la diferencia existe, el instinto de incubar es más fuerte que la capacidad de discriminar. El ave responde a señales simples —un huevo en el nido, un polluelo que reclama alimento—, no a una idea de filiación. No compara, no sospecha, no duda: actúa.
📍 «No es la más fuerte de
las especies la que sobrevive, tampoco la más inteligente, sino la más
receptiva al cambio», ¿dónde está escrita esta frase en la obra El
origen de las especies? Siempre encabeza cualquier descripción de la obra,
pero ¿dónde está? En ningún sitio. Dicen, porque yo no lo sé, que es una paráfrasis realizada por Leon C. Megginson. Me pasa un compañero, Megginson
había leído la obra de Darwin y cuando le pidieron que resumiera la
obra dijo: «Según El origen de las especies de Darwin, no es la más
intelectual de las especies la que sobrevive; no es la más fuerte... sino la
que es capaz de adaptarse mejor...». Hoy podríamos decir que fue la frase de la
faja mejor realizada que se haya visto y leído. Gracias a todos los
participantes por esta imprescindible lectura. Además, leyendo a Darwin, te das cuenta que era un hombre muy prudente, no terminaba de sentenciar, creaba reflexión: si esto es así, por qué sucede esto..., y la frase poco tiene de reflexión, sentencia.
No se puede puntuar con tres o cinco estrellas una obra como esta. Un libro que transformó la biología y el propio concepto de la vida no admite ese tipo de juicios simplificados. Hacerlo sería presuntuoso y, en cierto modo, arrogante para cualquier lector.
Darwin no escribió para ser evaluado, sino para ser pensado. “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio”. Esa afirmación, tantas veces simplificada y mal citada, exige tiempo, contexto y una lectura atenta.
Es una lectura a la que hay que acercarse con respeto, sabiendo qué se lee y desde dónde se lee. Hoy se puntúa cualquier libro, como si el lector pudiera hacerlo mejor. Yo no puedo. No lo sé.
Darwin dudaba, avanzaba con cautela, era consciente de los límites de su propio conocimiento. “Un hombre que se atreve a desperdiciar una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida”. Leerlo con prisa, reducirlo a una valoración inmediata, es desperdiciar precisamente ese tiempo que él consideraba esencial para comprender.
He disfrutado compartiendo muchos de sus párrafos con estudiantes de diversas disciplinas y, una y otra vez, llegamos a la misma conclusión: estamos ante una obra de valor incalculable.
Su valor no es literario ni científico únicamente; es histórico, epistemológico y humano. Un valor que no admite estrellas, porque pertenece a otra escala: la de las obras que cambian el mundo o la visión del hombre sobre este.
#Darwin #ElOrigenDeLasEspecies #PensamientoCientífico #PsicologíaEvolutiva #LecturasEsenciales #CulturaCientífica #MiradaCrítica
Charles Robert Darwin (Shrewsbury, 12 de febrero de 1809-Down House, 19 de abril de 1882), comúnmente conocido como Charles Darwin, también llamado Carlos Darwin en parte del ámbito hispano,123 fue un naturalista inglés, reconocido por ser el científico más influyente (y el primero, compartiendo este logro de forma independiente con Alfred Russel Wallace) de los que plantearon la idea de la evolución biológica a través de la selección natural, justificándola en su obra El origen de las especies (1859) con numerosos ejemplos extraídos de la observación de la naturaleza.




Comentarios
Publicar un comentario