La Capitana de Susana Martín Gijón
Hi
Edita #Alfaguara 3,5⭐
Sinopsis
Granada, 1585. En una
ciudad devastada tras la Reconquista, Sor Ana de Jesús, apodada «la capitana»
por su mano firme, lucha por sacar adelante su convento cuando el cadáver de un
hombre horriblemente desfigurado aparece en el claustro de su cenobio, poniendo
así en peligro la reputación de su orden. ¿Quién era y cómo ha llegado hasta
ahí?
A pocos kilómetros, en una
colina que domina la Alhambra, un hombre rige los destinos de los monjes de la
misma orden. Es San Juan de la Cruz, guía espiritual y amigo íntimo de la
priora. Sor Ana de Jesús y fray Juan, el dúo detectivesco más singular de la
novela negra española, tendrán que investigar lo sucedido intentando mantener
la discreción mientras van desvelando un secreto que hará temblar el bastión de
la cristiandad de la Corona.
Impresiones
Estoy cogiendo gusto a leer
las novelas en vivo, dedicarle su tiempo a esas frase, reflexiones o párrafos que
nos llaman la atención. No me voy a quedar en la superficie de la trama, me voy
a la conducta humana. No es solo novela negra histórica, es una radiografía
sociológica y psicológica que me voló la cabeza como veréis en las impresiones
de abajo. ¿Quién descubrirá al asesino o los asesinos, sor Ana o fray Juan? Lo
mejor, lo que busco, es apelar a vuestra curiosidad. Esta no es una novela de
buenos y malos de cartón piedra; es una inmersión en una época donde un error
en el linaje o una mancha en el hábito podían costarte la vida. Granada, 1585.
El olor a incienso se mezcla con el de la pólvora reciente de la Reconquista.
Un cadáver desfigurado aparece en un convento de clausura. Si te gusta la
novela negra, aquí tienes el ingrediente perfecto, un misterio en un entorno
hermético donde nadie puede entrar, el asesino está dentro. La
Capitana es un viaje a la Granada más oscura, donde la fe y el crimen
caminan de la mano. Es una novela para quienes disfrutan de los detalles, de
las palabras que ya no se usan y de los personajes que tienen tanto que ocultar
como nosotros. El resto abajo y si me estás leyendo en las redes o en plataformas de libros, al blog.
Vamos con las impresiones
en vivo de esta novela.
Hay algunos detalles que
quiero resalta que me han gustado muchísimo, la descripción de los personajes,
por ejemplo, don Álvaro, «… de familia sin tacha a quienes el honor inhibe
de trabajar y que acaban recurriendo a la mendicidad encubierta…», es mucho
más que un simple rasgo personal, es toda una descripción de una sociedad, con
un orgullo enfermizo. Una radiografía sociológica. El trabajo manual era
considerado una deshonra, no así mendigar, es mejor una limosna, disfrazada de
favor o cortesía, recordemos la escena de las cebollas, que recibir un sueldo
por un trabajo digno. La sociedad que prefiere el parecer que el ser. Me
fascina como Susana Gijón define a don Álvaro: un hombre a quien el honor le
impide trabajar. Es la descripción perfecta de una patología social.
¿Cómo de frágil debe ser su identidad para preferir el hambre a la utilidad?
Ese orgullo enfermizo es la piedra angular, como diría Maquiavelo, sobre la que
se construyó una época de mendicidad brillante pero vacía.
«Está más perdida que un
novicio sin breviario», joya del refranero, ya tan perdido, me he reído, me
la apuntaría, pero tendría que explicar demasiados términos, estamos perdiendo
léxico, ¿qué es un novicio y un breviario? Al leer La Capitana, me encontré
con cenobio, claustro, priora, breviario, que antes era común porque la Iglesia
y sus ritos eran el reloj de la sociedad. Al desaparecer esa cotidianeidad, las
palabras se pierden.
¿Por qué me da pena perder estas frases? Porque son metáforas de
precisión. No es lo mismo decir "está distraída" que decir "está
como novicio sin breviario". La segunda opción te da una atmósfera, una
jerarquía y un nivel de angustia muy concreto. Por esto también me gusta leer a
la autora, nunca
cierro un libro sin aprender algo, aquí fue un refrán.
Pág. 123, cómo describe a los protagonistas, «Fray Juan no
responde, y sor Ana entiende qué espera de ella. Quienquiera que se haya
acercado alguna vez al prior conoce sus virtudes: sencillez afabilidad,
llaneza. Las pasiones, si es que tiene alguna, alas ata corto…No hay dobleces…
Y, en el fondo, lo que más la enrabieta es sentirse traicionada por alguien a
quien profesaba un cariño sincero. Ahí está: la decepción embozada tras su capa
de enfado», Fray Juan y sor Ana. Es dibujar una relación basada en el espejo,
sor Ana se ve reflejada en la quietud de Juan, y lo que ve no siempre le gusta
porque la obliga a enfrentarse a sus propias tormentas, ¿sí o no? Fray Juan no
es frío, es regulado emocionalmente. «La decepción embozada tras su capa de
enfado», me gusta esta observación psicológica. El enfado es una emoción
secundaria, debajo casi siempre hay algo más vulnerable, puede ser la tristeza,
el miedo o la decepción. ¿Saber esto acerca un poco más a los personajes a
nuestro nivel humano?
Y vamos con las dos cosas
que ya sabía, pero me gustó ver explicadas como lo hace la autora. ¿Qué es
sangre impura? ¿La maldición de Eva? «… esos que claman la inferioridad de
su condición, el motivo por el que nunca podrá mostrarse ante un igual ante
fray Juan ni ante ningún varón, por más pecador, ignorante o miserable que alguno
pueda ser». ¿En qué momento de la historia se decidió que por tener la menstruación
éramos inferiores al varón? ¿Por qué lo consentimos? Desde un punto de vista psicológico
y antropológico, el patriarcado utilizó la biología para justificar la
jerarquía. El tabú de la sangre. Yo de esto no entiendo, pero leí en una
ocasión, no recuerdo dónde, que la interpretación bíblica se tomó del pasaje
del Génesis sobre la expulsión del Paraíso para castigar a la mujer doblemente.
El dolor del parto y el ciclo mensual se leyeron no como procesos naturales,
sino como recordatorios físicos de una culpa original. Sí eso nos dice la
autora, la idea de que un varón, por el solo hecho de serlo, aunque sea lo peor
de la sociedad, nace con una pureza de la que la mujer carece.
Hace unos años leí unos
escritos de Aristóteles, nos definía como un varón incompleto. En el Antiguo Testamento
creo recordar que pone que está prohibido tocar a la mujer durante la menstruación
por si contagia su impureza. Y veréis leyendo esto me acordé de Maquiavelo, de
la lectura de hace no mucho, decía algo como, el poder no se ejerce con armas,
sino con creencias, ¿sí o no?
¿Cómo describe la autora a
Bianca? «… Entrada en carnes casi más de lo que resulta aceptable para una hermana
de la regla primitiva…», ¿de dónde viene esta mirada crítica a los cuerpos
entrados en carnes? ¿De las cavernas, de la época de los cazadores? ¿De la filogenia
de nuestra especie que asocia esto a otra cosa más? Al describir a Bianca así,
Susana Gijón no solo está haciendo un comentario estético, está activando un prejuicio
histórico y biológico. No es algo actual hablar de gordofobia, siempre miro más
allá, ¿por qué? Por cierto, yo no pido normalizar, ya lo sabéis,
normalizar lleva implícito unos matices que no me gustan, hay que exigir
respeto, pero no es el hilo mental que quiero destacar aquí. ¿Por qué el
rechazo a los gordos? Son dos ideas que vienen desde los orígenes del hombre y
está en nuestra biología de la supervivencia y como nos dice la autora, en la moralidad
religiosa. Era mejor visto, una mujer oronda que un hombre, la primera asociaba
la idea de que podría pasar mejor el invierno y amamanta, el segundo era poco
productivo, cazaba poco y comía más que el resto. Todo va cambiando cuando el ser
humano se organiza. Ahora el individuo se siente constantemente juzgado, hay
una mirada crítica sobre nosotros estética, ojalá fuera intelectual, pero eso
no, ¿por qué?
¿Qué es la probanza? ¿Qué
sucede si un cristiano viejo te denuncia?
«Las mentiras piadosas
están permitidas y, esto solo implica silenciar unas circunstancias dolorosas…»
«Nos quedaremos sin quien
nos rece»
¡Feliz lectura!
#LaCapitana
#SusanaMartínGijón #NovelaNegraHistórica #LecturaEnVivo #Maquiavelo
#SanJuandelaCruz #ReseñaLiteraria #Enero2026 #Alfaguara
![]() |
| Agradecida a la autora por pasarse por mi historia |
Autora
Susana Martín
Gijón (Sevilla, 1981) es autora de la exitosa saga de novela negra
protagonizada por la inspectora Camino Vargas y compuesta
por Progenie (Alfaguara, 2020) cuyos derechos han sido adquiridos
para su producción audiovisual, Especie (2021)
y Planeta (2022). Ha sido galardonada por su trayectoria literaria
con el Premio Avuelapluma de las Letras, así como con el Premio Cordoblack por
su contribución a la renovación del género negro, el Premio Cubelles Noir a
mejor novela publicada en castellano y el Premio Granada Noir. Algunas de sus
obras más conocidas son Más que cuerpos (2013), Desde la
eternidad (2014), Náufragos (2015), finalista del certamen de novela
Felipe Trigo, o Vino y pólvora (2016). Licenciada en Derecho y
especializada en Cooperación Internacional, fue directora del Instituto de la
Juventud de Extremadura y presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia
y la Intolerancia, así como presidenta de la Asociación de Escritores de
Extremadura. En 2022 fue becada por el Ministerio de Cultura por su proyecto
para incentivar la conciencia ecológica a través de la expresión creativa en la
residencia literaria de Holbox, en México. La Babilonia, 1580 (Alfaguara,
2023) fue su primera novela negra histórica. Con La Capitana, Susana
Martín Gijón sigue explorando el género de la negra histórica gracias a dos
personajes inolvidables.









Comentarios
Publicar un comentario