Siete plantas
Hi
Siete plantas de Dino Buzzati
Traducción Miguel Ángel Cuevas
Ilustraciones Juan Berrio
Edita Nórdica Libros
Sinopsis
Siete plantas tiene el afamado sanatorio al que Giuseppe Corte llega aconsejado para tratarse de una dolencia, con la ilusión de su segura recuperación. A pesar de una prometedora primera impresión ante el edificio y del trato amable de los profesionales que le reciben, pronto se verá arrastrado por un peculiar sistema que lo hará descender de planta en planta entre temores de dudosas intenciones. Tras su primera aparición en 1937, este envolvente relato del aclamado escritor y periodista italiano se incluyó en varias de sus antologías publicadas en vida, pues el propio Buzzati lo contaba entre sus «cosas mejores». La presente edición viene acompañada de las sutiles ilustraciones de Juan Berrio.
Conclusión
En Siete plantas de Dino Buzzati, editado por Nórdica Libros e ilustrado con delicadeza por Juan Berrio, se despliega una inquietante parábola sobre el poder de la sugestión, la construcción social de la enfermedad y la fragilidad de la mente ante la autoridad médica, donde Giuseppe Corte, ingresado por un síntoma banal, queda atrapado en una estructura hospitalaria jerarquizada que actúa como un dispositivo de etiquetado progresivo: cada descenso de planta no solo implica un cambio físico, sino una internalización psicológica del rol de enfermo grave, activando mecanismos de profecía autocumplida, somatización y ansiedad anticipatoria; así, el protagonista no enferma por causas orgánicas, sino por el peso de una narrativa institucional que le redefine, evidenciando cómo el contexto, las expectativas y el discurso experto pueden modelar la vivencia subjetiva del cuerpo hasta convertir el miedo en síntoma y la posibilidad en destino, en una crítica sutil pero devastadora a los procesos de clasificación, a la despersonalización clínica y al efecto nocebo, visible en poblaciones vulnerables como los pacientes mayores, donde las etiquetas puede quedar erosionada por diagnósticos que, más que describir, terminan construyendo la realidad que pretenden observar.
Muy recomendable. No conocía al autor, ayer, cuando regresaba a casa, me terminé mi lectura y encontré este relato breve 👏👏👏
¡Feliz lectura!
Buscad:
Priming conductual. La activación del esteriotipo vejez, afecta al comportamiento físico, sin que la persona se dé cuenta. Creo que era el experimento Efecto Florida o activación de estereotipo realizado por el psicólogo John Bargh. Psicología social. Efecto Florida
PD.
El miedo eleva el cortisol y puede ejercer efectos inmunosupresores. Estudios demuestran que una gran variedad de acontecimientos psicosociales, percibidos como estresantes, imaginad bajar a la planta primera lo que significa para nuestro protagonista, pueden producir alteraciones en la función inmune. Así es, cada persona se enfrenta a ellos de forma diferente.
#SietePlantas #DinoBuzzati #NordicaLibros #JuanBerrio #20añosnórdicalibros #RelatoBreve #LiteraturaIlustrada #Psicologia #PsicologiaDeLaSalud #Somatizacion #Sugestion #ReflexionLiteraria #EfectoFlorida #Primingconductual
Dino Buzzati (Belluno, 1906 – Milán, 1972). Escritor y periodista italiano. Trabajó durante casi toda su carrera para el diario Corriere della Sera. Conocido por sus cuentos, en los que suele mezclar elementos fantásticos o de ciencia ficción, sus novelas beben de influencias kafkianas, con enrevesadas situaciones y grandes dosis de desesperación. Dentro de la obra de Buzzati habría que destacar El desierto de los tártaros (1940), que gozó de gran éxito a nivel internacional y fue llevada al cine en 1976 por Valerio Zurlini.
Otro cuento
Primeras debate.
Una de las lectoras mantiene, que lo que le sucede es por egoísmo. ¿De dónde sale la idea de que a Giuseppe le pasa esto por "no ser bondadoso" o por "egoísta"? Aunque el texto no justifica que la enfermedad sea un castigo por sus actos, creo que esa idea responde a un sesgo cognitivo muy común llamado la hipótesis del mundo justo, veamos. Yo pienso que el protagonista no es egoísta por no querer bajar; está aterrorizado por lo que significa bajar. Cada piso hacia abajo representa un paso más cerca del fin (el primer piso, donde la muerte es inminente). Aceptar el traslado sería aceptar su propio declive, por lo que se aferra con uñas y dientes a la lógica del piso 7. Pero me gusta la visión que aporta esa idea de mundo justo. Necesidad de control, a muchos lectores les perturba la idea de que la desgracia del protagonista, puedan golpear a cualquiera de forma arbitraria e inevitable (que es lo que plantea Buzzati). Para protegerse psicológicamente, encuentran un motivo. "Si le va mal, debe ser porque hizo algo malo (ser egoísta, no ceder su puesto a otros)". El pobre Giuseppe es una víctima culpabilizada. La literatura activa nuestros propios mecanismos de defensa ante el sinsentido.
Pero, ¿por qué nos cuestionamos lo que nos dicen los médicos? Si durante todo el trayecto los médicos le decían a Giuseppe que bajaba "por error" o por "comodidad", un lector decide mantener esa fe ciega hasta el último segundo. "Los médicos no mienten y el sistema funciona para curarte". ¿Por qué tenemos que interpretar que bajan las persianas porque es el fin? ¿No puede ser la siesta? ¿Por qué creemos nosotros a Giuseppe? ¿Por qué van a bajar las persianas si están muertos?
Lo bonito de las puestas en común es que demuestra que Siete pisos es una obra que no deja indiferete, hace pensar. Consigue tocar fibras tan íntimas y temores tan profundos que los lectores reaccionan como lo harían en la vida real ante un sinsentido.
El segundo lector busca un culpable para sentir que el mundo es justo. El tercero niega la muerte, pero ¿lo veis descabellado? Yo acepto la cruda realidad y analizas el miedo y la burocracia, sí creí lo que le dijo el paciente a Giuseppe, pero no tengo datos que corroboren mis conclusiones, ¿me he dejado llevar por el miedo de Giuseppe?
En una lectura en grupo, se abre un debate muy rico porque suele dividirse, de forma bastante natural, aquí, en tres posturas psicológicas claras: por un lado, están quienes leen la historia desde la confianza en el sistema y sostienen —¿por qué van a mentir los médicos?— una especie de fe, ¿para qué van a bajar las persianas si están muertos? Frente a ellos aparece la lectura que ve la lógica absurda del hospital como una estructura de poder despersonalizada, donde el lenguaje técnico y las decisiones administrativas funcionan como mecanismos de control, y donde el protagonista queda atrapado en una espiral de indefensión aprendida, de modo que estos lectores, interpretan la historia como una denuncia directa del sistema y de cómo la etiqueta médica puede convertirse en destino; y, entre ambos, surge una tercera posición mucho más interesante, que no pone tanto el foco en si los médicos “mienten” o no, sino en una exploración de la vulnerabilidad humana ante el miedo, donde el sistema influye, sí, pero es la mente del propio paciente la que termina colaborando, casi sin quererlo, en su caída.
¡Es la magia de los buenos libros!








Libro y autor desconocido para mí. Parece interesante y lo apunto.
ResponderEliminarYo tampoco, un descubrimiento, breve y muy realista sobre lo vulnerables que somos los seres humanos ante las palabras de otros. Un saludo
Eliminar