Soy toda oídos de Kim Hey-jim
Hi
#Soytodaoídos
#KimHey-jim
Traducción #IrmaZyanyaGilYañez
y #MinjeongJeang
Edita #lasafueras
Sinopsis
Haesu Im es una terapeuta de
éxito y colaboradora de un popular programa de televisión. Pero cuando hace un
comentario negativo sobre un personaje público que más tarde se suicida es
condenada al ostracismo, despedida de su trabajo y acosada en redes sociales.
Apartada de su
mundo anterior, vaga de noche por las calles de la ciudad por miedo a ser
reconocida hasta que un día tiene un encuentro inesperado con Sei, una niña que
intenta alimentar a un gato callejero, un ser herido por la vida al igual que
ellas.
Alternando
estos paseos, conversaciones y cartas que la protagonista escribe, pero nunca
llega a enviar, la autora coreana vuelve a emplear su prosa minimalista como un
bisturí, para presentarnos un triángulo de personajes atrapados en el destino
del otro, en busca de reparación y de un lugar seguro en un mundo hostil.
Impresiones
¡Fabulosa lectura!
De las mías. Empiezo con una
frase que dejaré en el aire, «… no confíe demasiado en la gente. Solo existe
la buena voluntad cuando las cosas van bien, pero es lo primero que desaparece
con las adversidades», ¿sí o no? Como todo en la vida, depende.
Haesu
Im era una terapeuta con éxito, la conoceremos pasando una crisis profunda tras
realizar un comentario desafortunado en televisión sobre un personaje público
que días después se suicida. Desde fuera parece todo calma y silencio, pero su
interior es un cristal quebradizo. El dolor emocional que siente, unido a su
profesión, la sensibilizan a seres como ella, la niña Sei y el gato Sunmu, «debe
de estar exhausta de estar luchando tanto tiempo contra el terror». Qué fácil
le resulta detectar en ese gato callejero el reflejo de sus penas y aflicciones.
Se ve reflejada en ese dolor. Busca consuelo en ese ser. En el dolor de Sei ve
el maltrato recibido por los demás. Su propio interior en ruinas causado por
las palabras de otros.
«… el raudal de mensajes anónimos
en las redes sociales. Así se dio cuenta de que se puede apuñalar un corazón
con unas cuantas palabras, con una frase»
La palabra pesa, las suyas pesaron al personaje público,
la del compañero que la recriminó, pesó; los miles de mensajes recibidos, pesaron;
la critica en la prensa, pesó…, las suyas, la sepultaron. El efecto destructivo
que tenemos en otros, se habla sin pensar, para rellenar silencios, para un
minuto de atención y no calculamos el alcance de lo que decimos, sobre todo, en el tema de la novela, cuando hablamos de terceros. Y cuando nos
perdemos en nuestra introspección, en esa observación y análisis interno, en la
soledad, dentro de esa oscuridad, llega alguien y nos ayuda a superar ese dolor
emocional, a perdonarnos y perdonar. Las palabras tienen el poder de herir, cierto,
pero también de sanar, la protagonista experimenta las consecuencias de sus
palabras, pero también el efecto contrario «Tal vez esta convicción sea lo
único que le quede».
Es una historia fabulosa de
sanación, no termina las cartas, no las envía, no se trata de que otros entiendan
su dolor, ella busca un sentido, ordena lo que por dentro la carcome, resuelve
su existencia patas arriba. Y quiero marcar un detalle, ¿sirve de algo
disculparse? Sus cartas empiezan pidiendo perdón. Como todo en este mundo,
depende. «Lo haré bien la próxima vez».
«Odiar el mundo es cosa de
tontos. Eso solo lo hacen los necios»
Ese odio o
miedo, nos lleva a aislarnos, la soledad es un tema central en la novela, la
soledad del gato, la soledad de Sei. Pero somos seres sociales, por mucho que la
protagonista salga por la noche y se oculte, busca conexión a través de Sei y Sunmu,
dos almas heridas como ella, pero también a través de la escritura, de esas
cartas que no acaba, pero enlazan. Los temas de esta novela me parecen de
rabiosa actualidad para tener muy en cuenta esta lectura en mi grupo de
adolescentes: el uso de las redes sociales y la violencia verbal en ellas, amparados
en el anonimato nos volvemos seres malvados.
No he leído
nada más de la autora, pero la buscaré desde ya.
¡Feliz lectura!
Autora
Kim Hye-jin nació en Daegu,
Corea, en 1983. Desde el inicio de su carrera literaria en 2012 ha recibido
numerosos premios y distinciones, entre ellos el Dong-A Ilbo por el
cuento Chicken Run; el Joong-Ang por la novela Central Station (2013);
el Shin Dong-yup por Sobre mi hija (2018; las afueras, 2022); el
premio de la Fundación Daesan por The Work of No.9 (2020); en
2021 el premio Munhakdongne a la literatura joven por Cotton Mansion y
el Kim Yoo-jung Literary Award en 2023. Ha publicado hasta ahora cinco novelas
y varios conjuntos de cuentos, y sus obras han sido traducidas a múltiples
idiomas.
Comentarios
Publicar un comentario