La cruz torcida
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La cruz torcida de Sally Carson
Traducción Jesús González Yumar
Edita Periférica
Sinopsis
En 1934, la joven escritora inglesa Sally Carson tuvo la osadía de escribir en tiempo real, casi en el mismo momento histórico en el que se sitúan los hechos que narra, una novela que es el retrato de una familia corriente del sur de Alemania durante el tenebroso ascenso del nazismo.
Carson murió pocos años después –debido a un cáncer de mama– y la novela cayó en el olvido hasta su reciente rescate en 2025 en el Reino Unido, lo que nos ha permitido a los lectores de hoy conocer una pieza literaria de primer orden que, ya en los albores del nazismo, alertó al mundo de los horrores que se estaban produciendo en Alemania y de los que se avecinaban mientras los gobernantes de las demás potencias miraban a otro lado.
La trama de La cruz torcida no abarca más de seis meses, desde la Nochebuena de 1932 hasta el solsticio de verano de 1933, pero en ese tiempo la vida de los Kluger, de sus amigos y de todo el país dará un vuelco. La protagonista, Lexa Kluger, ve cómo poco a poco sus hermanos, desempleados y sumidos en la apatía, al igual que tantos otros jóvenes, van cayendo en las redes de un partido nazi que les promete trabajo y estabilidad. Conforme la estrategia de persecución y discriminación racial va imponiéndose, el prometido de Lexa, Moritz Weissmann, un joven cirujano católico, pierde su trabajo por llevar un apellido judío y, muy rápidamente, los límites de su vida empiezan a estrecharse hasta resultar asfixiantes. Su bella historia de amor tendrá entonces que desarrollarse a espaldas de todos los demás.
Con esta inolvidable historia sobre la valentía moral y el arrojo de quienes van a contracorriente en tiempos de uniformidad, Carson demuestra su clarividencia para exponer la manera en que toda una nación cayó hipnotizada por las mentiras de un régimen autoritario.
PD.
Es tras la Segunda Guerra Mundial cuando el estudio empírico de los procesos persuasivos pasa a primer plano. Carl Hovland. Lo que siempre os pregunto, nace de su trabajo, ¿quién dice qué, a quién y con qué efecto? Datos para los curiosos. Estas preguntas que me realizáis, demuestran que un libro no se cierra con la última página.
Para las redes sociales:
La cruz torcida no es solo una novela sobre el nazismo. Es un espejo incómodo.
Porque no habla de monstruos, sino de personas normales. Porque muestra cómo el mal no irrumpe de golpe, sino que se cuela en lo cotidiano. Porque explica, con una lucidez casi inquietante, por qué la gente no reaccionó a tiempo.
Sally Carson escribió esta historia en 1934, mientras estaba ocurriendo. No analiza el pasado: lo anticipa. Y ahí reside su fuerza. Aquí no hay grandes discursos, hay cenas familiares, silencios incómodos, decisiones pequeñas que cambian la vida. Hay paro, frustración, necesidad de pertenecer…, y un sistema que sabe cómo aprovecharlo.
Es una novela sobre la obediencia, el autoengaño y el miedo a pensar. Sobre cómo dejamos de cuestionar cuando alguien nos promete orden, identidad y un enemigo claro. Y, sobre todo, es una advertencia: la historia no empieza con el horror, empieza cuando dejamos de mirar de frente lo que ya está pasando.
Muy recomendable. Hay lectores que la califican de lenta, como si en sus páginas no ocurriera nada. Y, sin embargo, es ahí donde reside su grandeza: en esa quietud engañosa, en esa aparente normalidad donde todo sigue igual…, mientras todo está cambiando.
Sally Carson no acelera la historia porque quiere que el lector habite ese tiempo, que respire esa calma falsa, que sienta cómo la vida cotidiana continúa sin sobresaltos mientras, se están colocando las piezas de una tragedia irreversible.
No pasa nada…, y está pasando todo. No hay estruendo…, el mundo se está resquebrajando. Ahí, en ese silencio, en esa lentitud que desespera porque como lectores sabemos, es donde se gesta la mayor catástrofe: cuando nadie percibe que el abismo ya se ha abierto bajo sus pies.
Conclusión:
En La cruz torcida, Sally Carson construye el retrato íntimo de una familia alemana corriente —los Kluger— en el preciso instante en que la historia comienza a quebrarse por dentro. Entre la Nochebuena de 1932 y el verano de 1933, lo que parecía una vida estable, tejida de afectos, rutinas y pequeñas certezas, empieza a resquebrajarse sin hacer ruido.
La novela no narra el nazismo desde los grandes acontecimientos, sino desde la psicología cotidiana: el desempleo que hiere la identidad, la necesidad de pertenecer que empuja a los jóvenes hacia ideologías totalitarias, y el autoengaño como mecanismo de defensa. Helmy y Erich no son monstruos, sino hombres vulnerables que encuentran en el partido nazi una estructura que les devuelve dignidad, propósito y una peligrosa sensación de superioridad. Son personas NORMALES, ese es el verdadero terror que narra la autora. Moritz, en cambio, encarna la incredulidad racional: no puede concebir que el absurdo llegue a imponerse, y esa negación será su mayor fragilidad y su final.
En el centro está Lexa, atrapada entre el amor y la lealtad familiar, entre pensar o no pensar. Su mayor tragedia no es elegir mal, sino no elegir a tiempo, refugiándose en una normalidad que ya ha dejado de existir. Carson disecciona con precisión cómo el miedo, la propaganda y la obediencia erosionan la individualidad hasta hacer que lo impensable se vuelva aceptable.
Lo más perturbador no es lo que ocurre, sino cómo ocurre: lentamente, casi sin resistencia, bajo la ilusión de que “todo esto no puede ir a más”. Pero va. Y cuando los personajes quieren comprender, ya es demasiado tarde. La novela se convierte así en una exploración sobre la fragilidad moral, el sesgo de normalidad y la peligrosa comodidad de no cuestionar.
¡Feliz lectura!
Notas.
El paro de Alemania. Los Kluger.
Lo que más mi impresiona de estas lecturas es la fragilidad de las vidas, están montando y disfrutando de ese árbol de Navidad sin ser conscientes que nunca volverán a tener unas Navidades iguales. Aunque la cotidianidad tan lenta me desespera, reconozco que la autora sabe meter la idea en la cabeza, "Durante toda la noche reinó un sentimiento de paz, de calma y de plenitud ", son muy interesante los adjetivos elegidos, sabes que es una familia unida y feliz, nos lo ha narrado, "Lexa vio la felicidad de su madre, Lexa se sentía feliz, Sintió que el círculo de amor que sentía por ellos le estrecha a con fuerza el corazón...".
Kranach. "... un hogar feliz para su familia". Envidiaban a Lexa por su casa en la montaña. No notaban los cambios paulatinos.
"... no me da miedo lo que tiene sentido", muy interesante esta frase, más que interesante. Su familia era gente normal, cada uno con sus peculiaridades y aficiones, Sally es una autora que sabe acercar la humanidad. Pero lo importante de esto es cómo marca que eran NORMALES, apuntad, no da puntada sin hilo esta autora.
¿Cómo describe a Elsa? "Cuando era niña, Lexa la había admirado (a Elsa), aunque desde entonces ya la inquietaba un poco ", ya nos siembra la desconfianza.
Buenos aportes históricos. "Avanzaba lentamente, sin pausa". Eta imposible ignorar ciertos rumores..., Helmy sin empleo el gran detonante, el partido nazi lo acogió de buena gana. La frase clave, "Era el principio de un cambio para personas como Helmy, para todo el mundo", su padre escuchaba sus discursos políticos con más respeto, Erich ya no lo miraba con desdén..., de ser un parado a ser alguien, ¿quién se apearía del burro? Veamos al otro hermano, Erich, dentro de partido nazi aprendió cuáles eran sus capacidades, " Se dejaba llevar por la vorágine y el fervor que entonces reinaban y que, para él y para gente como él, eran la promesa de un porvenir brillante. Tenía buena ropa con la que vestirse y estaba bien alimentado".
Moritz, lo han echado de la clínica. Lexa no lo mira. "Deben tener un buen motivo". Sólo querían contratar a gente del partido. "No sabe en lo que se está metiendo". ¿No sabe qué él es judío?
Otra de las grandes claves o piezas o ingredientes, "¿No sabes que, si lo escuchas hablar, durante las veinticuatro horas siguientes creerás cualquier cosa que haya dicho?", ¿carisma o decía lo que querían escuchar? Combinaba ambas.
Otro punto interesante de lo que se estaba fraguando y se ha estudiado muchísimo en psicología, hablemos de Helmy de nuevo, escribe la autora, "Aún detestaba decidir por sí mismo, todo le salía mejor cuando las órdenes venían de arriba y cuando le decían cómo o cuándo hacer las cosas", ausencia total de responsabilidad, yo no quería, me lo ordenaron, pero poco a poco todo cala... "Dudas". Y hablemos de otro ingrediente, era todo tan irreal, tan absurdo, que nadie pensaba en serio en todos los cambios que se estaba produciendo, "Lexa pensaba en ello, desde luego, pero, como siempre acostumbraba a hacer, intentaba no analizarlo demasiado. Todo aquello era un auténtico engorro... Pero de nada servía preocuparse antes de tiempo...".
"Era imposible ignorar la esperanza y la ilusión que abrigaban las mentes de jóvenes como Helmy. Sin embargo, la población nazi no empezó a causar estragos hasta después de las elecciones de marzo"
"... Helmy se sumió ante las palabras de Hitler. No se dio cuenta de la enorme importancia que tenían los gritos eufóricos que llenaban el aire fresco y enrarecido (...), La nueva Alemania... Promesas de libertad... Trabajo... Pan...", así se levantó como un libertador, la Primera Guerra Mundial les había dejado muy mal parado, él les dio un enemigo tangible al que odiar. Y ganaron y Helmy llegó a casa como tantos otros jóvenes, escribe la autora, "... Lexa no supo que aquel grito triunfante con el que Helmy había entrado, tan espontáneo y festivo, era el pistoletazo de salida para la convulsión del país, para la desaparición de la lógica, de la individualidad y de la propia libertas", la vidas nos da un vuelco en segundo y no sabemos las consecuencias a largo plazo que acarrearán. Magnifica disección de cómo todo pasa ante nuestros ojos, pero no nos paramos a pensar en lo que realmente está sucediendo.
"... se había silenciado a la prensa y se había ensordecido a las masas para que las protestan del extranjero no llegaran a sus oídos", y sigue sucediendo esto, aquí y allá, se controla la información, da igual el gobierno, por eso es tan importante PENSAR.
Lexa y sus tres hombres, Helmy, Erich y Moritz, el partido da a dos lo que necesitan y arrebatan a otro todos sus sueños, pero le quita mucho más... "Lexa tampoco podía pasar por alto los cambios que sus hermanos había producido en sus padres.
Y la autora sigue hilando con destreza, ¿por qué los judíos se dejaron hacer? Esta es otra de las grades preguntas, porque no se revelaron, eran unos pocos nazis ante cientos de judíos, ¿sí o no? "... La mañana del 1 de abril Moritz se fue a Múnich y paseó por las calles. No pudo evitar que le hicieran gracia la seriedad con que, en todos los escaparates de algunas zonas de la ciudad, colocaban letreros amarillos que decían: No compres en comercios judíos. casi le hizo reír y , sin embargo, le enfadaba lo absurdo que resultaba todo aquello", muchos pensaron que el sentido común entraría, pero fue el fervor juvenil, los jóvenes de menos de veinticinco años los que manejaban el cotarro, sé que no digo nada que no se haya estudiado, a esa edad se está formando una parte del cerebro muy importante, os dejo que investiguéis. Para los que preferís datos:
La corteza prefrontal (CPF) es esencial para las funciones cognitivas superiores, actuando como el "director de orquesta" del cerebro. Sus funciones principales incluyen la planificación, toma de decisiones, regulación emocional, personalidad y memoria de trabajo. Gestiona el control ejecutivo y comportamiento social, desarrollándose completamente hasta el final de la adolescencia.
Y aquí viene algo muy interesante y relevante, "No se podía responsabilizar a Hitler ni de la naturaleza, ni del buen hacer, ni del sentido del decoro de cada uno de los miembros de la Sección de Asalto, ni tampoco de las viejas cuentas personales que buscaban saldarse", reflexionemos un poco, ¿se negaron? Y por desgracia es cierto lo que cuenta la autora, hay un amplio estudio de esto, se podría pensar que la gente baja fuese la más salvaje, la más despiadada, pero no, "... los crímenes más espantosos los cometieron jóvenes medianamente bien educados, aquellos a quienes una educación rigurosa y mecánica había convertido en monstruos sádicos en cuanto habían quedado libres...". Esta reflexión desmienta esa frase que dice que el mal es ignorante, aquí había represión, frustración, educación estricta, cumplir con las expectativas de un padre dominante e inflexible.
Y comienza el miedo para someter. "... la mayoría de los sucesos solo se conocían en los distritos donde habían ocurrido o entre los que los habían presenciado. esta era la incertidumbre con la que las personas empezaban a vivir, la de nunca saber cuándo se verían súbitamente involucradas en la divulgación íntima de algún horror personal...".
Otra idea que da que pensar, si odiaban a los judíos, si querían una Alemania libre de ellos, ¿por qué les retiraron los pasaportes? Mi opinión hecha pregunta, ¿en quién descargarían su frustración los nazis si ellos se van? "Iré a rastras a las autoridades y les rogaré que me concedan una excedencia: Por favor, soy judío. Por favor, permítanme que me marche una temporada. Artimañas como esas han convertido a los judíos ignorantes en esos rastreros miserables a quienes todos despreciamos", esto también es el clic de la cuestión, las mujeres son criticadas por otras mujeres y delimitan su libertad, lo mismo aquí, los judíos criticaron a aquellos que huyeron y no se quedaron aguantando el chaparrón, luego se dieron cuenta que era demasiado tarde y fueron unos necios. "Si no nos quieren aquí, ¿por qué no nos echan? ¿Por qué no nos obligan a irnos? O nos quieren aquí o no nos quieren". Un enemigo en el extranjero es una amenaza, pero un enemigo en la calle de al lado es una herramienta de control interno. Si el judío se va, el nazi pierde el objeto de su odio y la justificación de su violencia.
La cruz torcida sé que no
es una novela histórica pero sí una crónica escrita casi en tiempo real. Podría
ser una profecía en tiempo real, se publicó en 1934, muchos de los estudios psicológicos
que se realizaron están aquí punto por punto.
Lo impresionante de la narración
de Sally Carson es que escribió sobre el ascenso del nazismo mientras estaba
ocurriendo. La trama se sitúa entre la Nochebuena de 1932 y el solsticio de
verano de 1933. Mientras el resto del mundo aún no terminaba de creerse lo que
pasaba en Alemania, Carson captó con una lucidez asombrosa cómo la ideología
nazi se filtraba en las familias corrientes, destruyendo relaciones y amistades
desde dentro. Su realismo nace de haber vivido en Alemania durante esos años,
trabajando como profesora de danza y lectora. Me quedé sobrecogida cuando leo
que murió joven, a los 39 años, víctima de un cáncer de mama. Al morir en plena
Segunda Guerra Mundial, su voz se perdió entre el estruendo del conflicto que
ella misma había intentado advertir en sus escritos.
Ese realismo que noto es fruto
de su agudeza psicológica. Carson no se centra en los grandes desfiles o
discursos políticos, sino en lo cotidiano: cómo un hermano deja de hablarle a
una hermana, cómo un apellido cambia el destino de una persona de la noche a la
mañana y cómo el miedo transforma la cara de una nación. Es, en esencia, una
advertencia desde el pasado que, como apunto en lo leído y escrito hasta ahora,
nos recuerda que la historia tiene una tendencia peligrosa a repetirse si
olvidamos cómo empezó todo.
Paz, calma y plenitud, eso
perderán, eso les van a arrebatar, la felicidad desaparece. Sonrisas, risas,
canciones... Esa "paz, calma y plenitud" es el último suspiro de
la vieja Alemania. Carson utiliza esa cotidianidad lenta para desesperarnos,
porque como lectores sabemos lo que viene, pero ellos están atrapados en el
sesgo de normalidad: la creencia de que, si algo es absurdo o irracional,
acabará cayendo por su propio peso. Pero no cayó. Esta autora no da puntada sin
hilo: marcar que eran normales es lo más terrorífico, porque
demuestra que cualquier persona "buena" puede convertirse en cómplice
bajo las condiciones adecuadas. Y aquí os dejo unos experimentos:
. El Experimento de la Prisión de Stanford (Philip Zimbardo, 1971)
. El Experimento de Obediencia de Milgram (Stanley Milgram, 1961)
. La Performance "Rhythm 0" (Marina Abramović, 1974)
. Experimentos de Conformidad de Asch (Solomon Asch, años 50)
Helmy y la "ausencia total de responsabilidad" es pura psicología social (lo que Erich Fromm llamaría más tarde El miedo a la libertad). El detonante: El paro. Un hombre sin trabajo es un hombre herido en su orgullo. El partido nazi no solo le dio pan; le dio un uniforme, la sensación de ser superior a alguien, de pertenecer a un grupo. Me recuerda a una lectura que hice con mis hijos, La Ola de Todd Strauss-Kahn, 1981, Reseña La Ola ese experimento social que nos dijo lo poco que aprendemos de los errores de otros, nadie escarmienta en piel ajena. La obediencia. "Le salía mejor cuando las órdenes venían de arriba". Es la comodidad de dejar de ser un individuo para ser parte de un engranaje. Si te mandan, no te equivocas. Si no te equivocas, no tienes culpa. Es el pistoletazo de salida para la desaparición de la lógica.
Moritz, ¿por qué se dejaron hacer? Carson muestra la respuesta con Moritz: porque no podían creerlo. Cuando Moritz pasea por Múnich y ve los letreros amarillos, siente "gracia" y "absurdo". Es la reacción humana ante algo tan ridículo que parece una broma de mal gusto. Pensaron que Alemania era un país civilizado, el país de Goethe y Beethoven, y que "el sentido común entraría". No contaron con que el fervor juvenil no entiende de razones, solo de emociones fuertes y enemigos tangibles. Luego, cuando empezaron los saqueos y las desapariciones, él diría, mi padre y yo no estamos metidos en política.
Continúo:
"Así que quizá ese sea el motivo de todo el griterío fébril, de la propaganda frenética. Es para convencer a ellos mismos, como niños que presume para entretener a los invitados porque cree que va a tener que irse ya a la cama", tanto uniforme, tanto discurso, tanto desfile..., seguí os siendo grandes, seguimos siendo poderosos, recordemos que habían perdido la Primera Guerra Mundial.
Lexa eligió, difícil elección, familia o amor. "Protesto para mí misma, no te imaginas cuánto". Lexa sufre desgaste emocional. Mentir todo el día, desgaste.
Me siento identificada en la escena del jardín, la juventud, la relación de pareja e hijos es la misma década tras década 🤣🤣🤣
"De momento, estaban contentos por sentirse guiados. Eran jóvenes fieles y sencillos que habían crecido en tiempos de guerra en los que la lealtad y las creencias escaseaban, eran difíciles de encontrar y todavía más difíciles de conservar... Esperaban que se las pusieran, ya listas, por medio de una propaganda simple, moderna y despiadadamente directa". Hitler les dio todo eso y un lema, pan y libertad, junto con un enemigo al que odiar y responsabilizar. Habían crecido con hambre y sin propósito, no había estabilidad ni regularidad, ahora lo tenían.
"¡Demasiada imaginación!", ¿quién se podía creer tales rumores?
"Pero están haciendo algo, padre, y yo no hago nada", Moritz ha perdido su identidad como médico y su sentido de vida. Y entre todo eso, el miedo a perder a Lexa, "Siempre había sabido que quienes la querían tendrían la autoridad para, de pronto, en un determinado momento, forzarla a que lo hiciera".
"Y todo porque piensa diferente, como muchos de nosotros. Pero no tenemos el coraje necesario para decirlo. Bien por Hermann", Lexa. Ya se habla de los campos de concentración, y es cierto, no pinta bien. Thea y Hermann. Lexa y sus amigos no daban importancia a los campos de concentración, hasta que detuvieron a Hermann, hasta que no les tocó directamente, hasta ese momento pensaron que eran necesarios, porque allí se llevaba a las personas "malas", pero Hermann no era malo, solo expresaba su opinión, no hacía mal, ni se revelaba. Los campos de concentración era un mal necesario, interesante "mal necesario". Había rumores, Helmy no hablaba..., los jóvenes con gran bravuconería contaban historias que terminaban en muerte..., pero luego en la prensa nacional se escribía que murió intentando huir y evitaron que dañara a un nazi.
Una idea que me ronda es lo enfadada que está la autora con Lexa, la culpabiliza de lo sucedida por su falta de análisis, de pensamiento, cada poco escribe de ella: "No quería darle muchas vueltas. Era mejor olvidarse del asunto, como hacía con todo".
"Estoy hasta la coronilla de hacer listas".
Hay fragmentos que me parecen de una psicología tan fina, que pienso que la novela se escribió hace pocos meses tras años de análisis de comportamiento, voy a frases:
"La mente y el corazón, que llevan demasiado pasado a cuestas y avancen sobrecargados hacia el futuro, alcanzan el punto de saturación cuando la presión de las circunstancias externas aumenta", vivir en el presente hace posible el transcurso de la vida.
"Los actos carecen de sentido si se miran con perspectiva porque sólo tienen significado en el intervalo en que los ojos de la mente no pueden mirar ni hacia delante ni hacia atrás ".
"Estaba consternada por la impasibilidad y la firmeza con que recibía las cartas de Thea..."
Y poco a poco Helmy se da cuenta que su futuro está construído sobre humo, "Tanto él como el resto de los jóvenes probablemente tuvieran suerte de trabajar tanto, pues eso evitaba que pensarán de más ", PENSAR esa es la clave que resalta la autora.
"¿Es otra guerra lo que quieres, Helmy? -preguntó frau Kluger". Sin saber el rumbo que cogerá ni las decisiones que tomará Helmy, muchos jóvenes aseguraron no salirse, a pesar del horror, para proteger a sus familias y a ellos mismos. Comprensible, ¿qué hubierais hecho?
"Lexa había aceptado la vida con filosofía...", significa asumir la realidad como viene, sin resistencia ni censura, serenamente, ojo, ante aquello que no se puede controlar, un cambio consciente para evitar sufrir.
"Debía hacerlo con la misma gracia con que una madre aprende a aceptar... Debía ser muy comprensiva con Moritz. De nada servía abrumarlo con sus problemas; el ya tenía suficiente...", Lexa tiene a su familia y es su fuerza, pero también su vida está apunto de explotar. Al principio su familia y sus amigos eran su amparo, habían aplacado la agitación, sin embargo, más adelante... Esto desgasta.
"Las elecciones de marzo lo demostraron, ¿o no? Creo que todo el mundo debería apoyarlo", cierto, ganaron las elecciones, ¿pero era su programa electoral? Cómo me suena esto en una parte del mundo 😕
No he acabado, pero me surge una idea, ¿tras la Primera Guerra Mundial se hubieran podido hacer las cosas de otra forma‽ ¿Se hubiese podido evitar ese caldo de cultivo? Alemania fue obligada a firmar el Tratado de Versalles en 1919, que impuso restricciones drásticas y severas condiciones con el objetivo de limitar su poder militar, económico y territorial. La Historia no se puede parcelar, es como las caídas de las piezas de un dominó.
Sally Carson (1902-1941), nacida en Surrey, estudió danza y fue lectora editorial. Fruto de sus frecuentes visitas a Baviera en los años treinta del siglo XX fue su profética trilogía sobre el auge del nazismo, formada por La cruz torcida (1934), The Prisoner (1936) y A Traveller Came By (1938). Esta obra, escrita en tiempo real con una sagacidad y un don de observación extraordinarios, auguró los horrores que asolarían Europa en los años venideros. Desaparecida durante décadas, La cruz torcida contó en su día con los elogios de la prensa literaria y conoció un éxito de ventas inmediato. Al año siguiente de su publicación, su adaptación teatral se representó en Birmingham y después en Londres. La prometedora carrera literaria de Sally Carson se vio truncada al sucumbir prematuramente a un cáncer de mama.







Te estoy leyendo :)
ResponderEliminarMuchas gracias por seguirme en directo, luego pondré las ideas en orden y la conclusión, pero ya te pude decir, sin miedo a equivocarme, que es una gran obra histórica. Muchas gracias por la recomendación
EliminarOjalá las redes sociales como IG dejasen espacio para el análisis sin límite. De alguna forma hemos perdido esto y hemos pasado a la inmediatez del story, de la lectura rápida y a otra cosa mariposa. Sigo leyendo tu análisis
EliminarBueno, nos quedan los blog y los mensajes en Instagram para hablar largo y tendido sobre estos libros. Un abrazo
EliminarMuy de acuerdo con tus reflexiones.
ResponderEliminarEn esta novela dice mucho casi sin decir hasta la frase final, que es " lapidaría"
ResponderEliminarLa frase final, es muy abierta, muy de elige tú, ¿qué decidiste? ¿La revelación de la verdad fue un punto de inflexión o un punto y seguido?
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