Muerte en escena

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Muerte en escena de Helen McCloy

Un caso del doctor Basil Willing

Traducción Raquel García Rojas

Edita Hoja de Lata 





Sinopsis 



Primavera de los años 40. En un avión rumbo a Nueva York, Basil Willing, psiquiatra asesor del fiscal de la Gran Manzana, lee una curiosa noticia en el Times: un ladrón irrumpió el día anterior en una tienducha de afilar cuchillos de la 44 Oeste, en pleno Manhattan, y liberó al canario del propietario, un tal Marcus Lazarus, de su jaula. Nada más. Comentándolo después con su colega, el subinspector Foyle, resulta que la tienducha en cuestión está junto a la entrada de artistas del Royalty Theatre, un imponente edificio un tanto demodé donde esa misma noche se estrena por todo lo alto una adaptación de Fedora, el nuevo espectáculo de la aclamada actriz Wanda Morley. ¿Podría tratarse de un truco publicitario de la compañía para promocionar la obra? Con cierta expectación, el doctor Willing acude al gran estreno. ¡Y vaya estreno! Un actor que hace el papel de moribundo es apuñalado en plena representación, sin que nadie se dé cuenta… Las claves del caso: Dickie, el famoso canario liberado; una mosca muy insistente y un bisturí.

Directores estresados, actrices venidas a más, dramaturgos a la caza del productor y figuras huidizas por escaleras de incendios desfilan por este elegante misterio teatral, cuyo telón de fondo es el majestuoso cielo de azoteas y rascacielos de Nueva York. Quinto caso de Basil Willing.

Reseña 

🎭 Muerte en escena de Helen McCloy nos sumerge en un Nueva York de los años 40 donde, entre camerinos, egos desmedidos y rascacielos, un crimen irrumpe en pleno escenario mientras un detalle absurdo —la liberación de un canario— se convierte en clave; a través de Basil Willing, un psiquiatra que investiga no huellas sino impulsos, la autora construye un misterio ágil en el que la cortesía es solo una máscara de hostilidad y los personajes, especialmente la inquietante Wanda Morley, revelan una profunda falta de empatía que transforma la tragedia en simple daño reputacional, dejando una sensación clara: más allá de descubrir al culpable, lo verdaderamente perturbador es entender la mente que hay detrás. Muy entretenida, ideal para leer entre obras más densas.


¡Feliz lectura!


Para redes sociales.

Muerte en escena de Helen McCloy. Cuando el telón no oculta el crimen estreno

Entre rascacielos de Nueva York y el aroma a maquillaje de los años 40, Helen McCloy nos regala un misterio donde lo más peligroso no es el bisturí, sino el ego de los protagonistas.

¿Qué me ha fascinado de este caso del Dr. Basil Willing?

🐦 El misterio del canario: ¿Por qué un ladrón entraría a una tienda solo para liberar a un pájaro? La clave está en los detalles absurdos.

🎭 La máscara de la cortesía: Como bien dice McCloy, a veces la educación es solo la capa de pintura sobre una hostilidad profunda.

🩸 La frialdad del éxito: Me ha dejado helada la insensibilidad de Wanda Morley. Ver el atropello de una niña o el asesinato de un compañero solo como un "daño a su reputación". ¡Puro narcisismo escénico!

🕵️‍♂️ Un detective psiquiatra: Basil Willing no busca solo al culpable, busca la motivación oculta tras los gestos innecesarios (como juguetear con azucarillos), algo .

Una lectura fluida, perfecta para quienes aman el Nueva York clásico y los crímenes de habitación cerrada... o de escenario abierto con un super psiquiatra como espectador.

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Impresiones 

Una lectura ligera y fluida que me acompañó entre otra lectura, un ensayo de filosofía. 

"Qué cosa tan horrible era la cortesía: siempre máscara de la hostilidad entre sexos o clases; nunca el medio de la verdadera amistad o el verdadero amor".

"Aquella crítica irrita a Basil. La había leído con la esperanza de extraer algún detalle significativo sobre el asesinato, pero, posiblemente por fuerza de la costumbre, el crítico trató el crimen como trataba todo lo que ocurría en el escenario: como un gancho en el que colgar su más bien tibia 'agudeza', por lo que Basil no sacó nada en claro ", como muchas reseñas que leo que se limitan a la sinopsis pero con más florituras y elocuencia,  soy malévola. 

Rob juega con los azucarillos, "Lo siento.  Me temo que sí tiendo a juguetear con las cosas". 

Interesante el dato del atropello de la niña..., vamos a sembrar la duda sobre los personajes. Empezó muy lenta, pero se va animando. "Se llevó por delante a una niña que estaba jugando en la calle. Murió en el acto... Lo primero que pensó fue en las consecuencias que aquello tendría para mí, para él espectáculo y para su propia carrera...", vaya dos tipejos, la Wanda y el Leonard, ¿y las consecuencias de una vida truncada, de una niña muerta en el acto? Homicidio involuntario y lo condenaron con nombre falso, Lawrence, un año de cárcel,  ¿cómoooo? ¿Esto es posible? "...atropellar niños no es algo muy popular". Me cae fatal esta Wanda y Leonard. Y la respuesta de Basil, "Me alegro de que fuera solo por un accidente de tráfico. Temía que pudiera tratarse de un delito deliberado". ¡Madre del amor hermoso! La insensibilidad es tremenda... Y la negativa de Leonard a reconocer su culpabilidad 😕

Vladímir será familiar o alguien que sabía su secreto. Wanda estaba muy bien posicionada para ver al muerto y por ende, al asesino. Wanda es golosa. O soy muy obtusa o el testamento exculpa a Wanda, ¿no?

Rob...

"El asesino no pensó en ella en absoluto.  Pero ella lo traslada todo a términos de cómo le afecta a ella misma... Él es el pobre idiota al que han matado. Lo único importen del asesinato es su efecto sobre Wanda, sobre su reputación, su fortuna,  su futuro ". 

Venganza. 

Dickie, me intriga el canario,  ¿por qué lo dejó salir de la jaula? 🤔 

"Por otro lado, un español puede ser la bondad personificada con si familia y amigos y sin embargo,  regodearse con la sangrienta  brutalidad de las corridas de toros".

"Adeane clasificaba a todas las personas que conocía según su posible utilidad para él mismo".

Lazarus y su canario, Dickie, entran y lo sueltan. Afilan el cuchillo, la prisión del canario le inquieta y le suelta, yo lo haría. 

Milhau...

Margot, cleptomana, "las personas como yo solemos tener una especie de insensibilidad emocional", es el rasgo común de casi todos los personajes. 

"¿Has probado a pensar?, Mark Twain "

Pauline... 

Junto con un ensayo, cayó esta otra lectura, entretenida y mi primer contacto con la autora. Al lío. Basil Willing, psiquiatra, no busca huellas dactilares, pero es un crack de la observación. Cada personaje tiene su miga, a grandes rasgos, el narcisismo de Wanda, traslada el asesinato de un compañero a "términos de cómo le afecta a ella" es la definición perfecta de un rasgo narcisista. Para ella, el mundo es un decorado y los demás son atrezo, solo sirven para que la halaguen y la asistan como una diva. La muerte de una niña es un "contratiempo para su carrera". Adeane, clasificar a las personas según su utilidad es una conducta parasitaria. Creo que este mes me han perseguido los personajes que ven a los demás como objetos. Los demás no es que no me haya gustado, es que no me han resultado tan atractivos. Y qué os puedo decir de Basil, es lo más, me recuerda, con sus diferencias, a Sherlock, pero nuestros psiquiatra forense busca un rasgo de personalidad o un tic nervioso que delate una intención. Como en el detalle de Wanda Morley, su "pista" es la falta de empatía, no una mancha de sangre, lee a las personas como si fueran libros abiertos, se pasa de pedante, aunque me gusta esa omnisciencia, como en el fragmento de los cinco metros para un lado, cinco para otro, "no hacía falta que me lo dijera, lo deduje yo". Basil Willing es tan perfecto, tan analítico y tan equilibrado que no tiene fisuras, el pobre Foyle queda eclipsado. 

Lo que más me llama la atención, y hace referencia la propia autora, es a esa cortesía como máscara, yo también lo aborrezco y lo he visto demasiadas veces en reuniones donde unos cuantos tienen que sacar algo de otros, y entre ellos no se pueden ver, chirría. En ese teatro los buenos modales no son empatía, son una armadura para que nadie vea quién hay detrás o lo que esconde. Reconozco que los personajes me han resultado cartón piedra, los sospechosos me caían mal, desde el principio tenía la seguridad que Basil ganaría porque es perfecto, por eso digo que la lectura es ligera, no requiere de complicadas conjeturas. La clave de la lectura es seguir los pasos y deducciones de Basil, "No acusaré a nadie en firme hasta que averigüe exactamente por qué la mosca se sintió atraída por el mango del bisturí y por qué soltaron al canario de su jaula". 

Nota para curiosos. La solución y relación de pájaro y su liberación es muy de Freud, y estoy leyendo un libro sobre ello. Escribe la autora, "... nunca asociaríamos la liberación del pájaro con..., porque ni usted mismo había asociado nunca ambas cosas. Un impulso irreprochable e irracional es neurótico...", por si os interesa os dejo imagen:




Autora 


Helen McCloy. (Nueva York, 1904-Woodstock, 1992), pseudónimo de Helen Clarkson, fue una destacada escritora de misterio norteamericana. De madre escritora y padre editor, McCloy creció leyendo a Sherlock Holmes y en 1950 se convirtió en la primera mujer presidenta de la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos, organización que le otorgó un premio Edgar por sus críticas literarias. Su brillante debut como escritora, Dance of Death (1938; Bajo la nieve, Hoja de Lata, 2023), introdujo ya su sagaz psiquiatra-detective Basil Willing, quien protagonizaría otros 12 misterios y algunos relatos cortos. De su obra destaca especialmente Un reflejo velado en el cristal (1950; Hoja de Lata, 2021), el octavo caso de la serie, considerado una obra maestra del misterio sobrenatural estadounidense. Muerte en escena, escrita en 1942 bajo el título original de Cue for murder, es la quinta novela de Basil Willing, un caso perfecto para amantes de los crímenes teatrales clásicos.




Comentarios

  1. Es curioso lo que me pasa actualmente con este tipo de libros. Agatha Christie es la autora que más he leído. Me gusta este tipo de novelas con un misterio o asesino por descubrir. Siempre me ha relajado mucho leer esto. Sin embargo, actualmente apenas lo hago. Quizás porque la curiosidad me lleva a otros estilos. Pero apunto a esta autora que seguro es un espacio lector cómodo para mí. Ya he ho de menos este tipo de libros.

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