Personajes secundarios
Hi
Personajes secundarios de Sofía
Balbuena
Edita Páginas de Espuma
Sinopsis
Una mujer se pregunta si no
hubiese sido mejor no ser madre, una pareja de profesoras que compite y se
acompaña con la misma intensidad, dos adolescentes que buscan formas de
escaparse de su destino, un corro de amigas en Madrid que se obsesionan con que
una de ellas decide tener un hijo de un tipo que conoció en Tinder. Personaje
secundario compone magistralmente un bestiario femenino para adentrarse en lo
que supone vivir cargando con un mundo interior espeso, complejo y saturado,
que se impone sobre el ánimo de sus personajes como una fuerza oscura. Las
mujeres de estos cuentos orbitan alrededor de sus hombres, miran para otro lado
e intentan mantener a raya el propio ruido, callar las cosas que saben de sí
mismas; cargan con un monstruo que amenaza con devorarlas. Cada cuento se
interna en la ficción para escudriñar el pozo femenino del que hablaba Natalia
Ginzburg y construye con una tensión interna, particular y exclusivamente
femenina un sistema para pensar qué significa hoy ser mujer y estar en el mundo.
Conclusiones:
No es solo un libro de
cuentos; es más potente, es un espejo incómodo donde la identidad femenina se
fragmenta entre el deber ser y el deseo silenciado. Toca puntos clave sobre la
psicología de los personajes. La obra de Sofía Balbuena disecciona ese
"pozo" donde la identidad femenina se diluye en el autosabotaje y la
mirada del otro, revelando que el refugio en el reproche o los pensamientos
autodestructivos son, en realidad, gritos desesperados por recuperar el
protagonismo en una vida que se siente ajena. Estos personajes se cuentan
historias para anestesiar la insatisfacción y el peso de las decisiones
impuestas, pero al final del día, ese ruido interno —el "monstruo"
que menciona— demuestra que el miedo no es a la soledad o a los sentimientos
propios, sino a la aterradora sospecha de que, tras haber cedido tanto espacio
vital, uno ha terminado por convertirse en un decorado prescindible en su
propia historia, un personaje secundario de la película de otro, de la historia
de otro.
¡Feliz lectura!
Impresiones
De los cinco relatos que
son, he leído cuatro, El mejor hombre del mundo, Avenida Rivadavia, Tsunami
y Mejores amigos. Y tras dejar que reposen un día, surge la misma pregunta,
¿qué historia nos contamos?
Voy con frases y notas
suelta, ideas por ahora locas que toman forma tras dejar la historia reposar.
«La vedad que no, no creo
que tenga sentido pensar en esas cosas», eso le responde a su mujer tras ella
formularle la pregunta, ¿qué hubiese sucedido si no hubiésemos tenido a la
niña? ¿Qué desea escuchar? ¿Por qué damos vueltas y no somos directos? ¿Nos aterra escuchar la verdad? ¿PERO qué verdad?
«Dijo entonces, no sin malicia,
que no estaba segura ya de que la vida académica le interesara, que se le hacía
chiquito el living de la casa en la que vivían. Creyó que iba a lograr
ofuscarlo con el comentario, que estaba así poniendo en palabras un sentimiento
espeso que ya estaba en el aire. Él concedió con una sonrisa, le dijo que tenía
razón…». Me parece muy revelador. ¿Ella sabe lo que quiere? ¿Por qué
necesita que él la valide o la desmienta? Él llegó y le dijo: quiero hacer esto, ella dijo, venga, podemos… Si ella llega y dice, yo no
quiero esto, él reacciona como es él, no como piensa ella que debería
reaccionar. Esto sucede en tantas parejas. Muchas veces no buscamos que el otro
nos dé una solución, sino que valide nuestra insatisfacción, es terrible.
Cuando él reacciona con una sonrisa o con pragmatismo, le quita importancia al
"monstruo" de ella. Al no encontrar el conflicto que ella siente por
dentro reflejado en él, el vacío se vuelve más profundo. Ella no quiere
dejar el doctorado; lo que quiere es que él note que ella está sufriendo por
tenerlo, está insatisfecha con su vida, pero ¿es justo eso? Recordad cuando leáis que estáis en la cabeza de ella, y ella proyecta en él su imaginario, no sabemos lo que él hace, piensa, cree ni cuales son sus planes, bueno, al final..., el final es muy revelador, ¿o no?
«A veces no sabe cómo hablarle,
cómo explicarle lo que siente sin caer en el reproche. Le fastidia tanto que se
queje, que le resulte amoral un reproche… Antes la necesitaba», ¿por qué caemos
en el reproche? ¿Qué es el reproche? Exacto, es una queja, un enfado que no sabe hacía dónde enfocarse. ¿Por qué nace? Nace de la frustración, producto de una emoción profunda, dolorosa, mucha insatisfacción, podríamos decir, defensiva. Inseguridad y baja autoestima. Surge cuando uno se siente no escuchado o poco valorado. ¿Ella está viviendo la vida que esperaba? «… su marido está cogiendo
a otra», no le coge el teléfono, no le explica que va a hacer con
el dinero, ¿qué imaginario crea? Arriba plantea a su marido dos escenarios,
para saber cómo reaccionaría él, qué pasaría si la niña no hubiese nacido, qué
pasa si no deseo seguir con mi doctorado…, aquí…, «Ojalá me violen y me maten»,
para ver por un agujerito como se muere del dolor por no haber contestado a mis
mensajes. No es un deseo real de muerte, sino un grito desesperado de relevancia. Es el deseo de
castigar al otro a través de la propia tragedia. Si no puedo ser el centro de
tu vida por amor o atención, lo seré por la culpa que sentirás cuando me
pierdas, pero ojito, el otro no sabemos lo que piensa ni siente, estamos en la
cabeza de estas mujeres que se sienten invisible, no significa que lo sean. Tenía
un amigo que deseaba ver su entierro, saber quién iba y quién le echaba de
menos, quién decía cosas buenas de él y qué cosas se contaban de él.
Cuando estamos mal y el
imaginario nos domina nos volvemos autodestructivos, ¿por qué y qué tipo de
personalidades? Suele darse en personajes con una autoestima erosionada o que
sienten que han cedido todo su terreno vital (carrera, maternidad, espacio) al
bienestar del otro. Cuando el "yo" se desvanece, solo queda el
impacto que mi ausencia o mi dolor pueda causar en los demás, es rebuscado,
pero tan real, tan cierto, y muchas veces, esto solo está en nuestra cabeza y
cuando lo confrontamos con el otro, el otro queda desolado, porque piensa que
su esfuerzo tampoco lo valora su pareja…, ¡terrible!
«Lorenza no podía decir si
de verdad le gustaba Reina, pero disfrutaba …», así empiezan muchas relaciones,
no es que me guste del todo, pero es mejor que estar solo, ahuyentamos la soledad…,
un largo etcétera. Llenamos el vacío con personas que no nos convencen (como
Lorenza y Reina) porque el silencio propio es demasiado ruidoso. Qué sucede
cuando se queda sola, cómo llena ese vacío, y si descubres algo que no sabías
que existía, qué haces. Eliminar la culpa. «No había sido mi culpa, se
repetía». Decir "no es mi culpa" es la única forma de sobrevivir al
peso de haber tomado decisiones que nos han convertido en "personajes
secundarios" de nuestra propia vida. ¿Por qué nos dan tanto miedo nuestros
sentimientos?
¿Qué historias nos
contamos? «Fue ella la que se fue, fue ella la que se fue apenas la había
encontrado».
«… en realidad ella misma
era no más que un personaje secundario, un decorado, alguien que pronto sería olvidado
por todas en la ciudad».
"¿Déjala hacer? Es un mono con navaja", Felicidades es el retrato de cualquier grupo de amigas, de las historias que nos contamos, del relleno que montamos... El deseo de ser madre, ¿nos lleva a serlo de la persona equivocada? ¿Podemos ser la madre de nuestras parejas? ¿De nuestras amigas? El final, me parece de un humor muy de mí, no hablemos de cosas malas 👏👏👏
SOFÍA BALBUENA nació
en Salto, Argentina en 1984. Es escritora y trabaja como profesora de escritura
creativa. Es autora de los libros de ensayo Doce pasos hacia mí, Borracha menor
y Gente sin paz (con Sabina Urraca y Daniel Saldaña Paris) y la novela Sutura.
Es licenciada en Ciencia Política (UBA), Máster en Creación Literaria (UPF),
Máster en Literatura Comparada (UAB) y MFA en Escritura Creativa de la
Universidad de Iowa, para lo cual recibió la Iowa Arts Fellowship. Vive en
Madrid.







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