El silencio de Berlín de África Vázquez Beltrán
Título El silencio de Berlín
Autor África Vázquez
Beltrán
Editorial Harper Collins
Sinopsis
Berlín, 1938. Ann Weigel, una
joven maestra aria, ha sido expulsada de la escuela en la que trabajaba y ahora
debe aceptar un empleo como institutriz en casa de los Hoffmann, con quienes
sus padres rompieron su amistad tras las elecciones que convirtieron a Hitler
en canciller de Alemania.
Mientras intenta enseñarles a la pequeña y dulce Louise y a la rebelde Kristin
al margen de la doctrina del Partido Nazi, Ann se enfrentará al difícil
reencuentro con sus viejos amigos de la infancia: Berthold, que ahora es un
hombre del führer, y...
Opinión
¿Qué no pediríamos
al ser que más amamos, al que sabemos que no va atraicionarnos, cuando el miedo
nubla nuestra razón?, quedaros con esta frase, porque es la pregunta que os voy a hacer cuando terminéis la novela.
¿Cuántas veces habré dicho «hay
tantas lecturas como lectores»? Pues esta no va a ser menos.
Segurísimo que
muchas compañeras del club la ven como una novela romántica, y lo es, un fascinante
triangulo amoroso del que yo también he disfrutado, aunque me considero angóstica
en el romanticismo y atea en el amor. Y, a pesar de esta definición mía, digo
como cantaba Diango, es mejor amar y después perder que no haber amado nunca. Ninguna
persona puede dejar de amar, es un instinto básico, una de las grandes cosas de esta
vida y por lo menos una vez debemos disfrutar de esa montaña rusa. Pero hay
un “pero” que me hizo pensar durante un largo rato.
«Hay luchas que no se pueden
vencer, Ann, pero deben librase igual».
¿Qué es el
amor? ¿Cómo debe ser el amor entre dos personas? Para mí, sin mucho rollo ni
buscar frases rimbombantes, amor, sencilla y llanamente, es querer mucho a alguien. Sin magia ni mariposas ni parafernalia, y querer de
una forma desinteresada, aunque en el amor, evidentemente, hay algo de interés,
porque junto a esa persona especial se recibe cientos de emociones y
sentimientos que hacen de nuestra existencia algo único. Dicen que el verdadero
amor debe cumplir una serie de requisitos, vamos allá.
El amor debe
ser incondicional, se acepta el pasado y el presente; es mutuo; es sano, son
personas que siguen gozando de su independencia; no se sufre, hace sentir
dichoso y reír; es respetuosos; es valiente e intenso; se construye en el
tiempo, pero ¿qué pide Wolfram que haga ella si el doctor Brack viene a
buscarle? Poneros en escena, imaginad el instante y lo que ella debe hacer para
evitar el drama, ¿en qué lugar se queda ella? ¿Qué justificación podrá dar a
familiares y amigos de Wolfram? ¿Él se ha puesto en la posición de ella tras apretar
el gatillo? Estamos hablando del doctor Viktor Brack, quién no sepa del todo quién fue este personaje perverso de la Historia negra de Alemania, aunque África da la pincelada más importante de este perverso, que mire en Wikipedia. Wolfram sabe el secreto de este mal llamado doctor,
por eso lo teme, pero no duda en arrojar a sus brazos a la infeliz de nuestra protagonista
en un futuro hipotético. Como se decía en La princesa prometida, ¿ha
dicho farolero o amor verdadero? Pero, aquí os dejo otra perspectiva de la misma escena, ¿qué no pediríamos al ser que más amamos,
al que sabemos que no va atraicionarnos, cuando el miedo nubla nuestra razón, qué no pediríamos?
«Los idiotas son los únicos
que nunca tienen miedo».
A lo largo de
la novela África nos describe con una maestría exquisita y sin entrar en
detalles, la Alemania del Berlín de 1938, los cambios de una sociedad que se divide,
porque no todos los alemanes fueron nazis, y la limpieza que se produce en sus
calles, hemos sido testigos sin hacer sangre de los acontecimientos de la noche
de los cristales rotos. Al menos 91 ciudadanos judíos fueron asesinados durante
los ataques y otros 30 000 fueron detenidos y posteriormente deportados a
campos de exterminio, por mucho que lea, me parece mentira que esto sucediera
en realidad, pero más frustrante me resulta que ahora, esto mismo suceda en el
mundo.
Una lectura que por su fluidez he devorado, y que recomiendo porque mantiene la intriga y la tensión del momento narrado.






Comentarios
Publicar un comentario