Mathilda de Mary Shelley
Hi
#Mathilda
#MaryShelley
Traduce #AnneMarieLecoute
Edita #NórdicaLibros
Pág 121
Sinopsis
Mary Shelley (Londres,
1797-1851). Mary Wollstonecraft Godwin, conocida como Mary Shelley fue una
narradora y ensayista británica famosa, sobre todo, por haber escrito
Frankenstein. Editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y
filósofo Percy Bysshe Shelley. Gran parte de su obra tiene un marcado carácter
autobiográfico, en especial los argumentos basados en la relación padre-hija,
como se pone de manifiesto en Mathilda.
Opinión
«Los libros vinieron, en cierta medida, a sustituir los
contactos humanos»
¿Por qué donde no llega el ser humano
nos alcanza la literatura? Mathilda, desde su lecho de muerte, nos
narra su historia. Desde la confesión de su padre hasta su desenlace, su relación con un poeta llamado Woodville que
intenta disuadirla de su idea de suicidio, la culpa y autocastigo. Nos irá
contando sus sentimientos y emociones.
«Sé que voy a
morir y me siento alegre». Romanticismo, la idealización del suicidio, «Estoy
enamorada de la muerte», uno de los temas, el otro el incesto. No hay crimen
que confesar, se le perdonaría fácilmente las faltas, que no se cometieron; de
verdad, ¿tales pensamientos son tan graves como para que la muerte sea la única
salida? La Necesidad la obligó, nos dice, y como lectores entendemos esa
necesidad de afecto. Se crio con una tía incapacitada para el cariño, esta había
vivido muchos años sola, y no estaba dispuesta a que Mathilda perturbara su
existencia. Así creció, sin afecto y cariño, ¿es culpable de no ver lo evidente
cuando por primera vez en tantos años se siente feliz? ¿No es la felicidad una
ceguera maravillosa?
Se juntaron
dos almas atormentadas, una por la ausencia de afecto, como he dicho, pero el
padre ¿de qué sufre? De otro tipo de ausencia, la que da el vacío de la muerte.
La madre de Mathilda fue el primer y único amor de su padre, su muerte en el
parto le trastornó, no quiso ver a la niña y la abandonó con su hermanastra
para estar años vagando de un lugar a otro. Duelo y negación. En su hija ve algunos
rasgos de su madre. Para Mathilda, antes de que padre e hija se conociesen, la soledad era una
buena compañera, los libros y la naturaleza, llenaban ese hueco afectivo, pero
tras tres meses de feliz relación, de conocer el cariño, escribe, «la soledad
perdió los encantos para mí».
He leído
solo dos obras de esta autora, la primera, Frankenstein, de la que escribí hace
años mis impresiones. Es curioso, en ambos, por un lado, se menciona la falta
de afecto, crecer sin él, por otro la relación con el padre, de alguna forma el
rechazo de este. Marca los actos como detonante del drama. La vida y la muerte,
el dolor y la culpa, la fe y la ciencia son los ejes que recorren su obra. Alusiones
al feminismo, la mujer no es libre de elegir su destino, nuestra protagonista
no puede vivir en soledad la muerte de su padre. Aboga por la educación, la
desigualdad entre hombres y mujeres no reside en sus capacidades, sino en la
privación que sufre la mujer en los estudios.
Muy
recomendable.




Comentarios
Publicar un comentario