El destino de los tártaros

 Hi



El destino de los tártaros de Dino Buzzati

Edita Alianza Editorial




Sinopsis

La fascinación que desde su aparición en 1940 ha despertado "El desierto de los tártaros", la más célebre novela de Dino Buzzati (1906-1972), proviene tanto del paisaje formal de la fábula que narra, como de la significación que oculta. La historia del oficial Giovanni Drogo, destinado a una fortaleza fronteriza sobre la que pende una amenaza aplazada e inconcreta, pero obsesivamente presente, se halla cargada de resonancias que la conectan con algunos de los más hondos problemas de la existencia, como la seguridad como valor contrapuesto a la libertad, la progresiva resignación ante el estrechamiento de las posibilidades vitales de realización, o la frustración de las expectativas de hechos excepcionales que cambien el sentido de la existencia. Otras obras de Buzzati en esta colección: "Los siete mensajeros y otros relatos".

Traducción de Esther Benítez

 


Impresiones


Lectura en vivo...

Me volví loca con este autor al leer Siete plantas (os dejo reseña completa ), pues no podía ser menos con esta obra, muy de las mías, muy de la complejidad humana y su absurdo. Algo que saco en claro leyendo al autor es su preocupación por el valor de la palabra y el efecto que esta tiene en la conducta. Recordad, ¿quién dice qué, a quién y con qué efecto? Esto es clave en cualquier contexto.

Giovanni venía para poco tiempo, su madre le necesitaba, pero el capitán Ortiz, ya nos deja claro algunos puntos, lleva dieciocho años, no se aburre, porque puede confundirse con una tarea monótona o sin sentido y el suyo tiene sentido, ¿cómo no va a tenerlo si ha pasado dieciocho años desempeñándolo? Recordad, todo suma y toda resta en nuestra cabeza. ¿Y quién se queda? En un punto dice que se arrepiente de hablar tanto.

«… pero ¿por quién?, ¿para qué? El formalismo militar parecía haber creado, en aquella fortaleza, una insana obra maestra». Cientos de hombres para custodiar, qué, una frontera en medio de la nada, terrible. ¿Cómo se pude hacer que esto realmente funcione? Se necesita gente metida en la causa hasta la medula, para dar sentido a ese vacío que se crea cuando lo de fuera pesa más que lo de dentro. ¿qué os parece Tronk? «Pasa que el servicio así no marcha, siempre lo he dicho, es de locos». ¿Por qué critica Tronk al coronel? Un sargento pone en tela de juicio el criterio de un coronel, ¿por qué? Cuando alguien está comprometido con la causa, no es con el jefe o en este caso el coronel, es con la misión de proteger la frontera.

«La Frontera es melancólica, no hay pueblos cercanos, no hay ninguna diversión y ninguna alegría», eso le escribiría a su madre, pero la quiere demasiado para darle este disgusto, así que embellece la realidad, no quiere inquietarla, si hubiera estado a su lado, entonces sí, se lo habría dicho todo, y ella no se hubiese puesto triste porque están juntos. Tengo una pregunta, ¿la primera mentira es la que nos contamos a nosotros mismos, es la madre la que no soportará la realidad o es él?, ¿es ese el principio del fin?

¿Por qué se queda Drogo? ¿Es por un deseo heroico? «Por ahora él cree haber hecho algo noble y se asoma de buena fe, al descubrirse mejor de lo había creído… luego recordará las miseras cosas que lo ligaron a la Frontera», si pudiésemos rebobinar la vida, ¿cuántas cosas cambiaríais por no reflexionar lo suficiente?

«… el amargo gusto de abandonar las alegrías menudas y seguras por un gran bien a largo e inseguro plazo», ¿le ciegan las cosas grandes y nobles? «Tenía mucho tiempo por delante», es increíble lo que corre el tiempo cuando no nos paramos a valorarlo.

Y Drogo va entrando en el engranaje. Y aparece un caballo, el imaginario puesto en marcha, igual que esa gente caminando por el desfiladero. Ambos hechos pueden dar sentido a su existencia, a tantos años desempeñando un papel “crucial para toda una nación”. Pobre Lazarri, en el fondo no creía mucho en la maquinaria de la Fortaleza. «¿Quién va?». El engranaje de la Fortaleza tiene unas duras reglas, o leyes, ¿qué le sucede al Moreno? ¿Por qué? Moreno ya no es el muchacho con el que juega, es el centinela, una pieza de ese engranaje indispensable, además, ahora hay una amenaza, ¿de dónde sale el caballo? ¿Qué ejército se acerca? Y un detalle importante que no debemos olvidar, ¿quién está junto a él y qué represente? «… lo miraba severamente». Sí, Tronk, le pareció oír su voz, aunque no había dicho ni esta boca es mía, el autor lo señala porque es importante cómo nos afectan las palabras, pero también el que las pronuncia. ¿Quería hacerle daño? No, pero las leyes son las leyes. Es muy interesante como se desenvuelve la escena, y lo que cada uno de ellos esperaba. Todo el manual dice lo que deben hacer en cada momento, no necesitan ni pensar, solo actuar.

 

 


Llevo, creo, el 50%. "¿Por qué,  por qué se había dejado engañar?"

Lo que estoy leyendo podría ser un experimento psicológico muy preciso sobre lo que le ocurre a la mente cuando vive demasiado tiempo “en espera”. Lo que describe —esa fortaleza que nunca es atacada, esos hombres que llevan años entrenando para un acontecimiento que no llega—, funciona como una metáfora bastante clara de un fenómeno humano real: cuando la expectativa se convierte en modo de vida.

Al principio, la espera tiene una energía muy concreta, la mente se sostiene en una idea: “esto aún no ha ocurrido, pero ocurrirá”. Esa promesa futura organiza el presente. Da sentido al esfuerzo, a la disciplina, a la rutina. Es lo que mantiene la motivación incluso cuando no hay recompensa inmediata, porque no la hay, solo una anestesia del presente. Y ahí empieza el desgaste.

Cuando una persona vive mucho tiempo esperando algo que no llega, el cerebro empieza a reajustarse. No abandona del todo la esperanza —porque eso implicaría reconocer la pérdida de sentido de todo lo anterior—, pero tampoco puede sostenerla con la misma intensidad. Entonces aparece una especie de tensión interna: una parte de la mente sigue creyendo, otra empieza a dudar. Eso señala el autor con la figura del coronel Filimore,  esa voz interna que dice “es demasiado hermoso para ser verdad”. No es intuición; son años de experiencia en la Fortaleza. La mente empieza a anticipar el golpe emocional de la decepción. Es como si dijera: “si no me ilusiono del todo, no sufriré tanto después”, ¿os suena en otros contextos de la vida? ¿A qué todos en mayor medida tenemos esa Fortaleza? 

El peligro está en el coste acumulado del tiempo. A mayor inversión (años, disciplina, renuncias), más difícil es abandonar la expectativa, ¿por qué? No porque siga siendo creíble, sino porque abandonarla obligaría a aceptar algo doloroso: que gran parte de la vida se ha organizado alrededor de algo que quizá no tenía sustancia. Aquí entra algo muy humano: la tendencia a sostener una creencia no porque sea cierta, sino porque renunciar a ella implicaría una pérdida demasiado grande.

Y así se teje el núcleo psicológico de la novela: una especie de bucle entre esperanza, duda y autojustificación. Cuando el sentido real de algo se debilita, las personas tienden a reforzar la forma. Es decir: si ya no está claro para qué se hace algo, al menos se intenta que el cómo sea impecable. Es una forma de sostener la ilusión de significado a través de la disciplina externa. Y el autor lo señala en varios momentos,  uno de ellos, el orden perfecto, la brillantez de las bayonetas, la ansiedad casi ritual... Por eso el momento en el que “parece” que los enemigos llegan es tan intenso: no es solo una posible batalla, es la posibilidad de que el sistema mental construido durante años deje de ser una espera vacía y se convierta, por fin, en destino. La mente prefiere incluso un enemigo imaginario a la incertidumbre prolongada. Fijaos en lo que se convirtió un caballo solitario...

Lo que más desespera a estos soldados no es la ausencia de sentido, sino la suspensión indefinida del sentido. No saber si has vivido en preparación… o en espera inútil. Todas esas personas que se pasan la vida esperando, esta novela habla de cualquier persona que haya sostenido durante años una promesa —explícita o implícita— de que “algo llegará”: un cambio, un reconocimiento, un momento decisivo, una vida que por fin empiece. Y cuando ese “algo” no llega, la mente se enfrenta a una disyuntiva muy incómoda: seguir esperando para no desmontar el pasado, o renunciar y aceptar que el presente ya era, en realidad, toda la vida. Un autor magnífico. 





Dino Buzzati (San Pellegrino, Belluno, 1906 – Milà, 1972) és un dels escriptors italians més importants del segle xx. La seva carrera va començar el 1928 com a cronista del diari Corriere della Sera, on més tard treballaria com a redactor. Des del seu primer llibre, Bàrnabo delle montagne (1933), rep el reconeixement de la crítica i els lectors, i arriba al punt àlgid del seu èxit amb la novel·la El desert dels tàrtars (1940) i el recull de contes Els set missatgers (1942). El secret del Bosc Vell (1935), que presentem per primera vegada en català, és una de les millors mostres de la seva imaginació profundament humana.

Comentarios

Entradas populares