Roma Underground

Hi






Roma Underground. El lado oculto del imperio de Paco Álvarez 

Edita edaf




Sinopsis 


Roma Underground es un paseo por el lado oscuro de Roma, allí donde no llega la luz del Imperio, allá donde viven los marginales; delincuentes, prostitutas o los simplemente pobres. Es decir, casi la totalidad de los romanos. Aquí no hay mosaicos, ni obras de arte, ni palacios, ni vino del bueno, ni filosofía. El humor, a veces sardónico, a veces brutal, siempre canalla, es la única luz en una vida apagada, una luz que nos muestra la cara oculta de Roma, aquella de la que los historiadores no solían escribir, pero que se ha colado entre las rendijas de los epigramas, comedias, lápidas…«Siempre serás pobre si eres pobre, Emiliano: hoy día las riquezas no se las dan a nadie más que a los ricos», decía Marcial y tenía razón… lo curioso es que esa Roma Underground, ese mundo, se parece mucho al nuestro. Un mundo con inflación, una vivienda casi imposible, personas que se buscan la vida por mera supervivencia, criminales que saben que la justicia no es capaz de perseguirlo todo, políticos corruptos que se creen inmunes e intocables... El espejo de Roma a veces nos devuelve algo perturbadoramente parecido a la cara oculta de nuestro mundo, una realidad que no se parece a lo que vemos en la publicidad…Esta es la historia de los romanos sin Historia, esta es la historia de los romanos con mucho cuento, con mucho sueño y sudor, con poco dinero. No todo es lujo y relumbrón en el Imperio. No todo son emperadores y grandes frases grabadas en bronce. La inmensa mayoría de lo que fue Roma, no sale en los libros, bueno, no sale en los grandes libros. En los libros serios no cabe una Roma remendada. Una Roma que pide limosna…


FLMADRID 2026
Conclusión:

¿Y si te dijera que el ser humano actual es, en esencia, idéntico al que paseaba por el Imperio Romano?

Leer Roma Underground ha sido un viaje fascinante que me confirma algo que observo a diario: la conducta humana va "de serie" y evoluciona poco o nada. Más allá de los grandes datos históricos, este libro se sumerge en la psicología cotidiana de la antigua Roma a través de sus humoristas, grafitis y de la vida de los más olvidados.

Lo que la historia oficial no te cuenta:

El sesgo del estatus: Del clásico romano «Assem habeas, assem valeas» (tanto tienes, tanto vales) al recuento de seguidores en las redes sociales de hoy. Cambia el escenario, pero nuestra necesidad neurótica de categorizar y buscar estatus sigue intacta.

La intolerancia a la incertidumbre: El uso masivo de amuletos, adivinos o el miedo al mal de ojo en Roma no eran más que mecanismos psicológicos para saciar una necesidad muy actual: el ansia de control ante el azar de la vida.

Anestesia emocional: Ya lo decía Séneca: «El vino lava nuestras inquietudes y asegura la curación de la tristeza». Siglos después, seguimos en pañales a la hora de gestionar nuestras emociones y sufrimientos del alma, buscando vías de escape idénticas.

La eterna brecha generacional: Divertidísimo ver a Amiano Marcelino quejarse en su época de los jóvenes que hacían ruido en la calle vestidos de forma "bárbara". Cambia el tambor por un altavoz con la música a todo trapo y tienes el mismo conflicto vecinal.

Desde las marcadas diferencias sociales (como que los ricos se enterraran de día y los pobres de noche) hasta la crudeza de la exposición de las niñas recién nacidas —donde la mujer ya cargaba con el peso del mundo sin reconocimiento—, Paco Álvarez nos regala una crónica cruda, divertida y psicológica.

Una lectura para reír, asombrarse y, sobre todo, para mirarnos en el espejo del pasado. ¡Muy recomendada!

¡Feliz lectura!

#RomaUnderground #PacoAlvarez #PsicologiaHistorica #ConductaHumana #LibrosRecomendados #HistoriaDeRoma






 

 

Notas:

Escribe, me viene al hilo sobre lo que pienso y mantengo, "... buscar únicamente lo que los historiadores romanos dicen sobre los pobres y obviar lo que dicen los novelistas antiguos o los humoristas como Marcial, Luciano de Samosata, Persio o Juvenal, sería perder información muy valiosa sobre lo que ocurría en Roma...".

«Los romanos decían: Assem habeas, assem valeas. Si tienes un as, vales un as; tanto tienes, tanto vales. Me temo que esa valoración sigue en vigor todavía», ya lo creo que sigue en vigor, pero no seamos necios, no solo en el plan económico, el ser humano todo lo categoriza, tantos seguidores tienes, tanto vales.




Me fascina la etimología de las palabras, de siempre, Angustus y Latus, pupa, fascinus, diciembre y un largo etcétera que no pongo para que cada lector encuentre su lista.

«El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo», Willem de Kooning.

Me parto con Amiano Marcelino, «En nuestro tiempo, las calles están llenas de jóvenes tocando el tambor vestidos como los bárbaros y molestando a los vecinos», entre esto y las pintadas en las fachadas, te das cuenta, que quitando el tambor y poniendo un altavoz con la música a todo trapo, el ser humano evoluciona poco o nada, va de serie en la conducta. Como buen adolescente San Agustín fue un joven que disfrutaba haciendo lo que no estaba permitido.

Juvenal, decía mi amiga Fishler, entre broma y broma la verdad asoma, pues ahí lo tenéis en la época de los romanos.

Flipa, los ricos se enterraban de día, los pobres de noche.




La primera jubilación.

Bulla el primer Robin Hood, estos ingleses eran o son curiosos, entre esto y la legión que nunca tuvieron, saben cómo crear una gran leyenda o historia.

Me parto con la huelga de flautistas.

«Si tu hija se casa, no pierdes una hija, ganas un baño», no lo había oído en mi vida. Como siempre la mujer, si es niña la abandonas, o expones, pobre de nosotras que somos el Atlas de la creación y no se nos reconoce el esfuerzo ni el trabajo. Sí, en el Imperio Romano teníamos derechos, que luego desaparecieron con la caída, pero en el fondo el tufillo a dañar el ego del varón es tremendo. «… no estaba liberada».

Dominiciano y el adivino, algo que repito a mis hijos, el camino que tomas para evitar tu destino, te lleva a él.




Tanto adivino, amuleto o mal de ojo, al final se demuestra lo que ya se sabe y he hablado en tantas ocasiones, el ser humano no soporta vivir en la incertidumbre, necesita mantener el control no dejar las riendas de la vida al azar.

Y entre risa y risa aprendo algo nuevo, el atropello del gato, perpleja, pero con las atrocidades que hoy se comenten con perros, gatos y resto de animales, a más de uno le daba cierto correctivo, este lo veo algo pasado de frenada, más teniendo en cuenta que fue un accidente. Por cierto, había leído lo de las cejas, pero no sé por qué el gato despertó tanto interés y el perro tan poca.




Seneca «El vino lava nuestras inquietudes, enjuaga el alma hasta el fondo y asegura la curación de la tristeza», así llegamos a otra constante de la conducta humana, el que necesita vino para enjuagar el alma hasta el fondo, y adormece la tristeza, es que sufre de las emociones, taitantos años después seguimos en pañales sobre las emociones, sentimientos y sufrimientos varios del alma. Y sin mucho conocimiento, pero leyendo la descripción que se ofrece de Roma, agua potable no creo que hubiera mucha, por lo tanto, mejor darle al vino, ¿no?

Me he divertido y aprendido con Roma Underground de Paco Álvarez.

¡Feliz lectura!

 








Otro libro del autor más que recomendable Crónica Rosa Rosae Tengo que leer Somos romanos.


Substack:

El espejo romano: por qué seguimos vistiendo los mismos patrones 

Hay una cita de Willem de Kooning que se me quedó grabada mientras leía mi última lectura: «El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo». En la historia oficial, la que se escribe con mayúsculas y mármol, solemos buscar solo lo que los grandes historiadores decían sobre las estructuras de poder. Sin embargo, cuando uno rasca la superficie y acude a los humoristas de la época, a los poetas como Juvenal o a los grafitis en las fachadas, emerge una Roma subterránea y psicológica que resulta familiar.

 

En Roma Underground, Paco Álvarez no solo desentierra anécdotas; nos pone delante un espejo. Al leerlo, es imposible no darse cuenta de que el ser humano va "de serie" en su conducta. Cambiamos la tecnología, pero los mecanismos psíquicos permanecen intactos. Pensamos que hemos inventado la neurosis moderna, pero los romanos ya vivían encadenados a las mismas constantes:

La tiranía del estatus: El axioma «Assem habeas, assem valeas» (si tienes un as, vales un as; tanto tienes, tanto vales) sigue operando hoy con una vigencia demoledora. Solo hemos cambiado el metal por el contador de seguidores. Seguimos categorizando el valor humano bajo el mismo sesgo económico y social.

El miedo a la incertidumbre: La obsesión romana por los amuletos, el mal de ojo y los adivinos revela una verdad psicológica universal: no soportamos el azar. Necesitamos la ilusión de control para mitigar la angustia de vivir desprotegidos ante el destino.

La anestesia emocional: Cuando Séneca escribía que «el vino lava nuestras inquietudes y asegura la curación de la tristeza», no solo justificaba el consumo de una Roma donde el agua potable escaseaba; retrataba nuestra incapacidad histórica para gestionar el sufrimiento del alma. Tantos siglos después, y emocionalmente seguimos en pañales, buscando paliativos para el dolor.

La resistencia invisible: El libro también duele al recordar cómo los ricos se enterraban de día y los pobres de noche, o la crueldad de la exposición de las recién nacidas. Las mujeres romanas, aun con ciertos derechos que luego se desvanecieron, sostenían el peso del mundo como un Atlas invisible, siempre bajo la sombra de un ego varonil que se resistía a su liberación.

 

Desde la primera huelga de flautistas hasta las quejas de Amiano Marcelino sobre los jóvenes ruidosos —que hoy cambiarían el tambor antiguo por un altavoz a todo trapo—, la historia nos demuestra que la evolución cultural es rápida, pero la psicológica es lentísima.

 

Roma Underground ha sido un refugio divertido, crudo y lúcido para entender que, al final, estudiar el pasado no es más que una forma de analizarnos a nosotros mismos.

 

¿Nos leemos en los comentarios? ¡Feliz lectura!

 


Paco Álvarez madrileño de 1965, geógrafo e historiador. Ha trabajado en quince países de dos continentes en Comunicación para compañías multinacionales.En distintos proyectos culturales ha colaborado con instituciones como La Agencia Espacial Europea, Fundación Princesa de Asturias, Armada Española, Casa Mediterráneo, Junta de Castilla y León, Junta de Andalucía, así como en varios ayuntamientos y universidades. Colaborador habitual de distintos medios de comunicación como La 2 de RTVE, National Geographic Channel, BBC, El Centinela del Misterio y la COPE, donde tiene un espacio semanal, además de Academia Play y Clío Historia. Ha publicado varios ensayos como Somos Romanos, Estamos locos estos romanos, Romanos de Aquí, Mitomorfosis y Crónica Rosa Rosae, trabajos en los que compara de manera amena y divulgativa, y con rigor histórico, nuestra civilización moderna con la antigua Roma, reivindicando nuestra Historia antigua buscando “hacer afición”.


Comentarios

Entradas populares